No recuerdo cada hecho con exactitud. Debí escribirlos antes, pero perdí la costumbre voluntariamente durante varias semanas ...
- Pasé el mes de Enero con Laura. Habíamos dejado de vernos de manera seguida durante varias semanas por sus estudios y por los míos. Me di cuenta de que me costaba estar sin ella. Algo de dependencia emocional? O tal vez costumbre no lo sé ... en Noviembre cumplimos tres años juntos y ella por primera vez habló de algo más serio. Me dejó pensando ... y fue la primera duda, de muchas más que llegarían después.
- En Enero salimos mucho, a distintos lugares, en grupo o varias veces solos. Empecé a notar algo distinto y no sabía que era. Me pasa a menudo ... no logro identificar rápido un sentimiento o sensación nueva. Una noche en su casa viendo una película ella me dijo que me recostara a su lado. Le dije que no y lo hice muy notoriamente, pronunciando la palabra con rechazo y ella lo notó, me di cuenta de eso luego.
- Esa misma madrugada ya en mi casa pensé que tal vez ese "no" había sido un simple reflejo, que lo dije sin pensar, que estaba cómodo en el sillón o bien concentrado en la película. Me acordé también de las tantas veces que imaginé tener a Laura cerca, cuando aún éramos buenos amigos, estudiando juntos inglés, conversando tantas tardes hasta que se hacía de noche y no quería separarme de ella. Cuando ella subía al auto y nos hacíamos adiós con las manos hasta que nos hacíamos chiquitos y dejábamos de vernos. O cuando su mejor amigo la esperaba al final de las clases y ella le decía que prefería irse conmigo. Tres años, tres largos años, parece poco, pero en ese lapso pasan muchas cosas. En tres años Laura pasó a ser de mi amiga, a mi mejor amiga, a la persona que me gustaba, a mi enamorada y todo lo demás.
- Intenté borrar disco. No darle mucha importancia a las dudas. Algunas veces se esfuman. Seguimos saliendo, seguimos hablando. Fuimos a un bar a una reunión con amigos del trabajo. Todo bien, entre nosotros todo perfecto. Ella se acerca a mí y me abraza, yo me quedo en blanco. Ella me mira porque yo no reacciono. Me doy cuenta y la abrazo. Nunca antes había sentido eso con un abrazo suyo o mejor dicho, nunca había sentido eso .. "nada".
- Laura se dio cuenta, lo suficiente como para ponerse a pensar. Un día caminando me dice que me nota distinto. Le digo que sí, que me siento extraño. Me pide que le diga lo que sea, cualquier cosa. Le digo que no lo sé, que apenas tenga claro algo lo haré. Cambiamos de tema ... es que es cierto. No se me da por mentir a la gente que me quiere, que confía en mí, que me da una muestra de confianza. No se me da por ocultar cosas, asuntos, verdades, a ellos no. No se me da por hacerle algo malo a cualquier persona que se acerca a mí de buena manera, no lo he hecho antes ni lo haré después.
- Me distraigo por varios días. Las salidas, los amigos y las reuniones son más seguidas. El trabajo del inglés que para mí no representa trabajo sino más bien disfrute ocupan mis horas.
- Debía viajar a Lima como lo tenía planeado desde el inicio. Siempre trato de desconectarme durante las vacaciones, de ir a un lugar distinto y olvidarme de todo lo de acá. No porque me aburra, sino porque siempre es bueno dar un respiro antes de iniciar la rutina. En el trabajo conozco a Irving, él también viajaría a Lima, a diferencia mía para quedarse a vivir allá por un año, que es el tiempo que dura un curso que debe tomar. Me lo dijo un día almorzando en un restaurante con otros amigos. No le presté mucha importancia.
- Pasan los días. Estaba conectado al FB desde mi celular y se cortó la conexión. Necesitaba internet urgente en ese momento. Irving me ofrece su móvil. Acepto, entro a la aplicación y me di cuenta de que dejó su cuenta en línea. Le digo que la cierre para poder entrar a la mía y veo que estuvo chateando con Isidora, el mismo nombre de una antigua amiga que se fue a vivir a Lima hace varios años. Abrí mi cuenta, mandé el mensaje que quería y le pregunté por si la Isidora con la que él chateaba era la misma que yo conocía. Me respondió que sí, que era una de sus mejores amigas y que justo pensaba pasar con ella las últimas semanas del verano. Le expliqué que yo también la conocía, que era una amiga con la que estudié algunos meses de portugués, gran parte del curso completo de inglés en el Cultural.
- Empecé a alistar lo que llevaría a Lima. En uno de los cajones encontré todo lo que guardo de Laura. Ese primer papelito donde me preguntaba si seguía enojado por haberme hecho esperar tanto (nuestra primera salida allá por el 2008) entre otras cosas. Pensé entonces en dos puntos. 1. Seguía sintiendo mucho por Laura y 2. Lo que sentía por ella en ese momento no era lo mismo que hasta hace un tiempo. ¿Explicación? Ninguna. Ni terceras personas, ni confusiones, nada. No supe ni cuándo empecé a dejar de sentir ni por qué. Definitivamente el viaje me haría bien.
- Le dije a Traycy, una de mis nuevas grandes amigas X) lo que pasaba. Lo que me gusta de ella es que no tiene ningún reparo en decir lo que piensa o lo que siente. Es .. loca. Eso. Así tal cual. Fantásticamente loca y divertida. Me recomendó que viaje, pero ya!
- Con Irving hablamos toda una tarde sobre Isidora. Como le dije que viajaría a Lima, terminamos quedando en reunirnos para latear una o dos tardes de paso que me podía encontrar con mi ex cómplice (ella me presentó a Laura) y estar en grupo. Luego quedamos en que más bien podía quedarme en su depa, bueno el de sus padres, teniendo en cuenta de que mi familia estaría en La Molina y la distancia a Miraflores era más corta desde su depa. En realidad no se por qué dije que sí pero lo hice (suele pasar) y terminamos acordando que podíamos viajar juntos.
- En una de las salidas nocturnas invité a Irving a unirse a nuestro grupo. El mismo de siempre: Renzo, Karla, Jose, Mily, Mapi, Juano, obvio Lau etc. Casi a punto de irme, Karla me dijo textualmente: Ese amigo tuyo no me gusta nadita. No me dejó preguntar por qué. Me olvidé del asunto a los dos segundos.
- Algunas tardes recogía a Laura de la Universidad. Fui a su graduación, me emocionó verla culminar esa primer etapa entre sus tantas etapas soñadas. La solía llevar a mi casa a escuchar música, ver TV, conversar, yo que sé, pasar el tiempo. Varias veces se acercó a mí y yo no hice nada. La escena se repitió varias veces. Una tarde me tomó del brazo me hizo sentar y me dijo que esta vez sí le debía decir que pasaba. Y dije lo primero que se me vino desde adentro: Creo que .. esto ya no está funcionando. Me dijo que no entendía. Yo no respondí nada más. Luego se fue.
- Le mandé mensajes a todo lado. Respondió que estaba bien. Obviamente no era así. Un día antes de viajar fui a buscarla y decirle que debíamos conversar a mi regreso. La abracé. Abracé a mi mejor amiga, a la persona de quien un día me había enamorado y que estaba triste por mis palabras, por mi actitud. La abracé porque temía dejarla sola . Sí... ... temo dejar solo a alguien. Porque temo estar solo. Porque le temo a la soledad. Porque es un estado en el que alguna vez me sentí preso y que no quería nunca más volverlo a vivir.
- Viajé con Irving, llegamos a su depa. Salimos, regresamos, salimos, regresamos. Nos encontramos con Isidora, con sus amigos, fueron días, tardes, noches, madrugadas muy buenas. Muy divertidas. Pasa siempre que me siento yo mismo cuando estoy lejos, cuando estoy en otro lugar, cuando estoy de vacaciones y es verano. ¿Soy bipolar? No .. nada que ver. Es solo que me relajo al máximo y no pienso en el día siguiente, sino solo en el momento que vivo. A diferencia de la rutina en Arequipa, donde cada día que pasa desde el primer día hábil hasta uno antes de las vacaciones voy mutando hacia un ser adormitado, desganado, anciano, muy maduro (que dicho sea de paso y obviamente no lo soy ni por asomo) y pesimista. Pero y de pronto llegan las vacaciones y todo cambia. Bueno no cambia, más bien me recupero a mí mismo.
- Noches en la playa, noches en la arena, madrugadas en el boulevard y riendo, gritando, respirando ... Entonces una madrugada respirando de la brisa del mar teniendo solo a la luna arriba siento que se me sale el chip. Y vuelve a pasar lo mismo que cada cierta cantidad de años. Es cíclico ya me di cuenta. Siempre termina pasando. 1. Ya no estaba enamorado de Laura. 2. Estaba como hechizado o demasiado absorbido con mi rutina sin pensar en nada diferente. 3. Hay algo dentro de mí que no tengo claro y no se que es. Y de pronto me parece ver a alguien del pasado. Pensé que era una alucinación. Pensé que quizás estaba de sueño o había tomado mucho o había pensado mucho. Pero no, conforme se acercaba me daba cuenta de que efectivamente, se trataba de él. Era posible? La coincidencia me hizo estremecer y quedar inmóvil.
- Con él llegaron mis amigos. Yo estaba pensando de que verdaderamente era una alucinación. Hasta que dijeron: llegamos! bla bla bla bla bla bla .. ahhh por cierto Andréi, él es Richard, también es de Arequipa. Hola Andréi, Hola Richard. ¿Se conocen? Me mira y antes de que alguien diga algo, digo: sí, estudié con él en el colegio.
- No hablamos ni una letra en varias horas. Me había cansado de reirme tanto y terminé saliendo a la explanada a tomar algo de aire y fumar un cigarro. Luego saqué otro y otro y otro y otro. Y timbraba mi celular preguntando donde estaba y yo que ya iba que un rato que se esperen jaja.
- Siento pasos detrás mío y alguien que se sienta a mi lado.
* Bueno al menos dijiste que sí me conoces.
* Creo que te conozco. A no ser que seas otro Richard de Arequipa y que estudió en un colegio del mismo nombre del mío.
* Y yo creo que tu eres el mismo Andréi. Aunque estoy empezando a dudarlo porque no fumabas.
(le ofrecí un cigarro y luego silencio durante varios minutos)
* Y entonces en Lima, Andréi.
* Así parece
(noté que sonrió)
* Estás distinto.
* Siempre fui alto.
* Me refiero a tu actitud. Estás con un cigarro y no con libros.
* Los libros no los puedo fumar, creo.
* Supongo. Y supongo que ya no te reúnes con tus amigos a formar grupos de estudio. Ni te memorizas el libro de química ni ...
* En serio hacía todo eso? Qué buena memoria que tienes.
* Y supongo que tú la estás perdiendo con tanta nicotina.
* El que te di también tiene nicotina.
* (tose) pero es que a mi me han enseñado a aceptar lo que los demás me invitan.
* Ah bueno, yo no tengo buena memoria, pero sí recuerdo que no tenías modales.
* Eso es cierto
(me quita el cigarro y lo pisa ... )
* Lo siento, no soporto el olor.
* La explanada mide 30 metros, al otro extremo no olerías nada.
* Pero no quiero estar al otro extremo.
* Mm ok.
* Di algo.
* Me debes un cigarro.
* Ah ok sigues en plan de peleita conmigo, osea eso no cambia ni cambiará supongo.
* Ah?
* Que si me sigues detestando.
* Qué?
* En el colegio me odiabas. Si las miradas hubieran matado ...
* Jaja. Yo no te miraba, ubícate.
* Ya... supongo que no. Es que eras una persona tan ocupada con los concursos de ortografía.
* Jaja. De verdad que buena memoria que tienes.
* Ah sí, bueno me acuerdo muy bien de tí.
* ... ok, llegó el momento en el que me tengo que parar y regresar, que me esperan. Bueno bye.
* espera! Ya mira, ves ese puntito amarillo a la distancia, ese foquito? Caminemos hasta ahí, regresamos y vas con tus amigos y te compro una caja de cigarros.
* Una caja? No pues mínimo dos.
* Dos.
- Caminamos y hablamos y hablamos y avanzábamos y el punto amarillo seguía chico. Y seguimos hablando y en ese par de horas me contó su vida, desde la última vez que lo vi y yo de la mía. Le dije que me parecía bien irónico encontrarlo ahí. El dijo que no, que sabía que un día terminaría pasando, porque nunca nada se quedaba inconcluso. Que todo tenía un final bueno o malo, pero que lo tenía. Le pregunté a qué se refería y me hizo recordar (entre comillas porque yo aunque lo había olvidado por bastante tiempo, en ese momento lo recordaba bien) que el última día de clases, mientras todos se cortaban el cabello algunos se despedían y él, acérrimo y declarado enemigo mío me dio un abrazo que duró varios minutos y que yo, fiel a mi estilo, nunca entendí.
* Pasado mañana me voy a USA a estudiar y trabajar.
* Suena bien.
* Y bueno, ya estamos casi llegando. Andréi... podría dejar esto para más adelante, porque si nos encontramos ahora en este lugar, estoy seguro que nos volveremos a encontrar en otro, lo sé, pero no quiero posponer esto más, al menos esto no.
Y me dio un beso, que yo respondí. Nos tocamos, por un instante quise apartarme, pero no pude, no quise.
* Siempre supe que esto pasaría y sé que habrá más. Cuídate, me dijo.
No respondí nada, tenía ganas de gritar, estaba agitado,
di media vuelta sin entender nada de nada.
- Me sacudió. Llegué, me olvidé unas horas del asunto. Salimos, fui a dormir con mis amigos.
- Y unas horas antes de regresar a Arequipa entré en crisis. De la fea, de la mala. Felizmente tuve a dos amigos que pudieron socorrerme: Isidora e Irving. Les dije y conté todo lo que tenía dentro. Todo lo que me había atormentado hasta entonces y que no sabía que era pero que entendí unas horas antes. Ok, no se podía hacer mucho, pero ellos dos intentaron darme los consejos más urgentes, más básicos y de alguna manera orientarme para no hacer algo que pudiera terminar perjudicándome.
- No entendí mucho. Pero tuve el tiempo suficiente para echarme agua fría, verme al espejo y decirme a mí mismo lo que llevaba conmigo. Ha sido un momento muy difícil. Muy triste creo, pero muy liberador. Me despedí de todos y regresé y sabía que varias cosas iban a cambiar, que tenía que hablar con alguien y no herirla más. Y sobre todo, tenía que empezar a ser yo mismo.
- Llegué muy decidido pero al darme cuenta de que a diferencia de lo normal, no tenía el control ni de mí mismo, porque no sabía por dónde comenzar o que carajos hacer me sentí perdido otra vez.
- Lo primero que debía hacer es asegurarme de que lo que vaya a hacer no afecte a terceros. Fui a terminar con Laura (de hecho no estabamos nada bien) pero me la encontré distinta, como si nada hubiera pasado. Y esa misma noche mi discurso de punto final no sirvió de nada y terminé acostándome con ella.
- Osea ahora encima mas basura que nunca.
- Pero entonces, un amigo virtual, un amigo a la distancia y mi propia intuición me llevaron a decir las cosas como son y a decidir tomar un nuevo rumbo, totalmente desconocido para mí, por ahora y por lo poco que he visto, muy peligroso y tenebroso jaja .. sí, eso mismo, a mí esta crisis de identidad no me llegó a los 11,12,13,14,15 no no, me llegó en la base 2 q extraño no?.
- Desventajas: que gente menor que yo sabe mucho más que yo de todo esto y por lo tanto me vuelvo vulnerable.
- Ventajas: que ya no soy un tonto chiquillo. Sé lo que quiero, aunque no como conseguirlo... todavía.
- Por ahora mi situación y pensamientos son más proyectos que acciones y ejecuciones. Lento pero seguro. Luego escribo más.