martes, 10 de junio de 2014

LA CIUDAD GRIS

Lima es la ciudad gris.



Después de un año y medio regresé a Lima. Esta vez el viaje duró muchísimo menos, fue casi relámpago y en medio de muchas actividades pendientes, por lo cual digamos que no se dio en medio de absoluto relajo y disposición 'antiestrés' como el último.

Cumplí con las actividades familiares pactadas y visité varios lugares, algunos de los cuales ya conocía, a otros regresé después de un buen tiempo y a otros los vi con absoluta familiaridad a pesar de haber pasado ya varios años desde la temporada que viví allí en una suerte de 'exilio voluntario' tras terminar el colegio.

Siempre me distrae viajar y trato de aprovechar cada momento del viaje. No puedo estar quieto o encerrado en un solo lugar. Las dos primeras noches me uní al horario de todos los demás. La última, luego de comer en grupo, me provocó el quedarme sentado en el Parque Kennedy, en pleno corazón de Miraflores simplemente para tomar aire y disfrutar un poco de la ciudad al menos por unos minutos ya que era muy tarde y debía viajar de regreso muy temprano.

La noté igual pero distinta. O quizás es la misma y el distinto soy yo.

Siempre ha sido gris, pero es un gris atrapante. La ciudad se sumerge en su propio mundo. Mas sin embargo la vi menos deslumbrante. Quizás esa no es la palabra adecuada. Creo que ... sencillamente podría decir que la sentí ajena. Sí eso es. Por primera vez, sentí que Lima no es mi ciudad. Qué irónico. He viajado tantas veces y es la primera vez que me pasa. No me refiero a haberme sentido incómodo. De hecho, si me sentí muy cómodo y hasta familiarizado. Simplemente reparé en que no es mi ciudad ni mi lugar.

Recuerdo muy bien mis impresiones de aquella vez en la que con solo un par de pequeñas maletas, llegaba a esa inmensa ciudad con la sola intención de estar en un lugar diferente. Tenía planeado estar allí por 20 días. Finalmente me quedé varios meses. Lima me enseñó mucho. También me sorprendió mucho. Puedo decir que en esos meses aprendí un poco de todo, probablemente mucho más de lo que aprendí en años acá. Allá la vida es similar pero agitadamente distinta. Y el olor al mar. El frío húmedo en invierno. Mis caminatas en soledad por las calles de San Borja. La lluvia menuda y ocasional en Julio. El ruido de la noche. Las estridentes luces de neón de los cientos de locales comerciales. La extroversión de la mayoría de sus habitantes. La  hostigosa competitividad. La música de mi Mp3. La sensación de libertad. El sonido del helado y agresivo mar. Mi acogedora soledad. Llegué sintiéndome abrumado por esa enorme ciudad, pequeñito, invisible.

He regresado unas tres veces más. Las últimas sintiéndome 'parte de'. Situación que no ha cambiado. Pero ciertamente, ya no la siento inmensa, ni devoradora. Lima es una ciudad grande. Una buena profesora de la apertura de mente (con excepciones), del roce y decisión. Conviven en ella polos opuestos. Los ricos y los pobres. Lo bonito y lo feo. La respeto, pero no me da miedo. Su noche es atrapante, pero ya no me deslumbra. En ella se han quedado algunos de mis recuerdos. Quizás los rememoro al pasar por los lugares, pero hay en mi mente muchos más. Las situaciones se sobreponen unas a otras. Las vivencias hacen que pases etapas. Que dejes los recuerdos como lo que son, recuerdos, parte del pasado imborrable, pero al fin de cuentas pasado. Por mucho que te esfuerces, ya no vuelves a sentir lo mismo.

Mientras despegaba el avión por los cielos de la ciudad gris en la madrugada de un lunes, me despedía nuevamente de ella con la firme convicción de volver. Desde arriba se ve pequeña. En mi mente ahora también.



Regresé a mi ciudad un poco más relajado. Agotado por el viaje, pero contento de estar nuevamente acá. La vida nunca deja de ser emocionante. Lo asombroso del existir puede estar en la acción o gesto más simple. Aquella sensación que anima nuestros días puede llegar a ser la mirada o la sonrisa de la persona a la que amamos. No necesitamos ir mucho más allá. No necesito subirme a un avión, basta con andar a pie.

Las mejores cosas de la vida no son cosas. Al final de cuentas quizás no se trata de encontrar 'el lugar', sino de tener la certeza de que tienes a tu lado a 'la persona'. Tengo esa certeza.

Tengo muchas ganas de escribir algo que puedo entregar en una fecha especial. Siempre escribo, tal vez llegue a aburrir. Después de todo tal vez no lo haga muy bien. Pero es lo que mejor se hacer.


Lima, griss...

viernes, 6 de junio de 2014

PARABÉNS LUA!


Me he dado cuenta que escribo muy poco sobre las personas y seres que viven en mi casa. Tal vez es porque los veo a diario y porque los conozco de 'pe a pa', pero esta ocasión lo amerita. 

Lua está de cumpleaños.

Bueno, no exactamente, deben haber unos diez o quince días de inexactitud, pero hoy se cumplen 03 años desde que la vi por primera vez y ella a mí y desde que ella estuvo por primera vez aquí mirándonos a todos con cara de pavor y nosotros a ella con cara de humanos hostigosos que no dejaban dormir a la nueva inquilina por expeler demasiada ternura. 

Su historia es tan cómica como llena de una dosis de drama. Aquí va un resumen.

Lua fue la única fémina entre un grupo de sixtillizos (xd) que vinieron al mundo allá por el año 2011. 

Lamentablemente su madre no podía tener a todos los cachorros en un solo lugar, así que dieron a los peques en adopción (seguramente en contra de su voluntad) y todos fueron adoptados menos Lua. 

Sus tacanísimos dueños no querían a Lua por el simple hecho de que no era macho (encima machistas) así que amenazaron a propios y extraños que si no conseguían a un padre o madre adoptivo, Lua sería abandonada en el mejor de los casos.

Y apenas yo escuché eso, fui a conocerla, acompañando a una persona que estaba interesada en adoptarla. Y apenas llegando, he ahí la palabra hiperactividad hecha cachorra. Lua corría sin parar de un lado para otro y a pesar de su cortos días de nacida ladraba y me miraba con cara de extrañeza #quememirasgrandulon.

Minutos después ya estaba en mi casa sin que nadie supiera. Y minutos después ya estaba haciendo notoria su presencia (encima me malogró el plan de tenerla oculta por unas horas) y minutos después tuve que utilizar mis dotes de absoluto convencimiento para que la dejaran quedarse y mi promesa de encargarme totalmente de ella, cosa que no he hecho al 100% (ok es un mea culpa) pero a estas alturas del partido sería imposible imaginar un día en la casa sin que ella haga algo lo suficientemente travieso como para que alguien pronuncie su nombre en voz alta y ella, como les cuento a quienes me conocen, lo único que hace es correr a su casa y mirar por la ventana, esperando que la persona que la riñe se vaya o mirándola fijamente en espera de que su rostro de enojo cambie. Es muy observadora y lee los gestos! Ok, si le tiras algo para que te lo traiga de regreso solo va lo huele y le da mirada de desprecio, es decir no es de las clásicas mascotas de las películas gringas, pero tiene su talento piscológico y es muy querible.



Quizás últimamente se ha sentido algo desplazada por el pequeño Nicolás, pero siempre se las arregla para hacerse notar.

Hoy la saqué a caminar algo lejos de mi casa para que conozca nuevos territorios y como es su costumbre, me hizo estresar, pero bueno ya no cambiará jaja. Creo que hoy se sintió especial porque todos se ocuparon de ella y nos olvidamos un poco de Nico que por ahora solo se dedica a comer, dormir, ver televisión y jugar con su pelota gatuna, pero sobre todo a dormir.

Lua es mi compañera de meditaciones en la oscuridad. Cuando salgo a tomar aire al jardín o en algún lugar solitario, ella viene hacia mí sin emitir sonido alguno, se recuesta cerca a donde esté y espera en silencio, dure cuanto dure mi momento esperando a que decida entrar y ella hace lo mismo en su casa. 

Feliz cumple Lua, ya es toda una perra joven (3 años perrunos = 21 años humanos), o mejor lo escribo en portugués, ya que así es su nombre...

... Parabéns Lua!


Lua en 2011, 03 meses.



Lua en 2014, 03 años.

como se crecen los hijos ... XD.

jueves, 5 de junio de 2014

PRE VIAJE


Hoy fue un día ajetreado. 

Tuve que ir a la Universidad a presentar mi trabajo de exposición que se supone debería sustentar el sábado, pero por el viaje familiar a Lima no se podrá dar. Me dijeron que me darían un espacio en dos semanas para hacerlo, así que no hay problema.

Estoy resfriado y con faringitis. Espero estar mejor porque por lo general basta una gripe para anularme y cuando eso ocurre todo pierde importancia y eso no es nada alentador en la previa de un viaje que debería aprovechar para desestresarme.

Fui a que hagan algo con mi cabello que estaba muy grande y me lo raparon. Me dio mucha cólera y frustración. Hubiese preferido quedarme con el cabello grande al que le puedo echar gel y queda pasable, que estar calvo y sin remedio.

Vladimir se preocupó por lo último. Pasó a verme y me hizo sentir mejor. Creo que lo confundió mi actitud derrotista. Debo decir que no me considero acomplejado, suelo tirarme a la espalda las cuestiones estéticas, pero realmente siendo objetivo, mi cabeza es un desastre. En la noche un avioncito aterrizó en el árbol. Me trajo un mensajito que en este momento, acaba de lograr que todo el enojo resulte mínimo e insignificante. Es muy lindo mi pinguino y yo muy afortunado de tenerlo conmigo y sentirlo cerca día con día.

Pensando un poco logré darme cuenta que estoy un poco triste porque estaré sin él varios días y es que su presencia para mí es imprescindible, pero trataré de que nuestra comunicación sea fluida para sentirme cerca a él. 


I love the penguin so much

Viajo a Lima después de un año y medio. Espero todo salga bien. Realmente detesto el estrés que reina en mi casa cuando se va a viajar, las personas son aquí poco prácticas y tal vez yo exagero de práctico jaja, pero siendo un viaje relámpago no entiendo el motivo del conflicto. Es que finalmente, cuando uno realiza un viaje como éste, lo hace para divertirse no para angustiarse.

Los viajes siempre me han hecho aprender cosas nuevas. Espero éste no sea la excepción. Escribiré nuevamente a mi regreso, el lunes por la mañana.

martes, 3 de junio de 2014

#6


6!



Medio año con el pingüino.

Estoy seguro que nunca olvidaré esta tarde/noche,
estará en mi mente hasta que cierre mis ojos para siempre.



domingo, 1 de junio de 2014

MALÉFICA: EL LADO B

El último gran estreno de Disney es Maléfica.

La película pone en primera plana a la detestable villana de 'La Bella Durmiente', aquella bruja malvada que movida por el odio hechizó a la Bella Despierta, convirtiéndola en Bella Durmiente y a la cual solo pudo despertar el beso de un príncipe y colorín colorado todos vivieron felices por siempre. 

Ayer fui a verla al cine con Vladimir. Estuvimos esperando por ella desde hace varios meses.

Pues bien, 'Maléfica' llega con la explicación más allá de la clásica historia o lo que llamo el 'Lado B' de la historia. Y vaya que todas las historias siempre tienen su Lado B. Absolutamente todas y es por ello que no se puede ver cuán grande es el iceberg solo por aquello que vemos sobre el mar.

El lado B de Maléfica es aquel en el que una decidida pero ingenua hada cayó en las redes de un puro pero con el tiempo transformado amor, lo cual le significó ser utilizada para satisfacer una angustiante sed de poder. A Maléfica le fueron cortadas sus alas, ese fue el precio por amar sin condiciones y también su condena a vivir años esperando la ejecución de una placentera venganza, que en realidad terminó significando para ella su redención a aquello que desde chica la motivó irresistiblemente: el amor.

Maléfica aprendió a reconocer al amor puro. Aprendió a que es aquel que se cultiva y es incondicional, que va más allá de géneros, edades, parentescos o intenciones. Simplemente es.

Esta película fue un emotivo 'post data' a la 'Bella Durmiente', su lado B y la villana no terminó convertida en heroína, simplemente conocemos mejor a Maléfica y de pronto y en cuestión de segundos, la villana nos cae bien, el rey se convierte en el antagonista y el príncipe pasa a ser irrelevante. El castillo pasa a ser sombrío y el páramo el paraíso. Aurora es coronada reina y Maléfica recupera a la verdadera Maléfica. Nunca dejó de serlo en realidad, solo tenía puesto un majestuoso pero pesado disfraz, recuperó sus alas y fue feliz. El disfraz de malvada ya no fue necesario, toda su personalidad construida terminó haciéndose trizas ante el amor. Ahora tenía más temple y seguía creyendo y sintiendo amor.

Como pocas veces, mi concentración en la película fue casi total. Se me quedó grabado el diálogo de una de las escenas, que por cierto me produce cierta fascinación/emoción/sorpresa/temor/sonrisa al final.


Aurora está rodeada de los espíritus del bosque. Éstos huyen cuando sienten una fuerte presencia.


Aurora observa con sigilo, sabe que hay en la oscuridad alguien escondido.

Aurora: Hola? Sé que estás ahí... no tengas miedo.

Maléfica: (sonríe ante la inocencia de la frase de Aurora) No tengo miedo.

Aurora: Entonces ven aquí.

Maléfica: (se sorprende por la determinación de Aurora)... Si lo hago me temerás.

Aurora: Acércate.

Maléfica se acerca y se deja ver. Aurora se sorprende al verla, pero no se asusta.

Aurora: Sé quien eres

Maléfica: ¿Lo sabes? (se sorprende)

Aurora: Eres mi hada madrina!

Maléfica: ¿Qué?

Aurora: Yo sé quién eres. He estado observándote toda mi vida. Tu sombra, me ha estado siguiendo, desde que era pequeña.

Maléfica se queda sorprendida...

Esta escena me produce muchos sentimientos. Creo que me impacta la falta de temor desmedido de Aurora y la sorpresa de la 'villana' ante la reacción de la primera.

Hay entre muchas, dos escenas que me pusieron las emociones a mil. La primera es aquella donde Maléfica despierta y se ve sin alas. Grita, se siente desposeída. Sabe que perdió de la manera más vil, algo que probablemente nunca recuperará. Se burlaron de ella. Le cortaron las alas, no se siente igual ... perdió la fe en el amor. En el verdadero. Concluye que no existe. No podría ser de otra manera. Lo entregó todo y no solo fue un falso amor, sino que además le fueron arrebatadas sus alas.

La segunda es aquella en la que Maléfica sabe que es tarde para llegar al castillo y así proteger a Aurora. El hechizo por ella conjurado hizo efecto y la princesa ahora duerme. Maléfica sufre, en su cerebro solo hay información de que seguramente 'dormirá para siempre', ya que no existe 'el verdadero amor'. Desesperada va al castillo, va hacia donde la Bella Durmiente, la ve dormida, intenta que un príncipe la despierte. Al no surtir efecto acude hacia ella y le da un beso, tal vez el de despedida. Aurora despierta. Maléfica la amaba. Aurora despertó. Maléfica se sorprende, quizás solo un segundo luego no tanto. Se da cuenta que por Aurora hizo cosas que ni por ella misma. Claro que sí. Ella misma se condenó a muchos años de oscuridad ejecutando su venganza. A Aurora en cambio la exilió e hizo que tuviera años felices lejos de su ambicioso padre. No había día en que no la cuidara y vigilara. Maléfica nunca había dejado de amar. Luego de que Aurora le pidiera vivir para siempre en el páramo, Maléfica decide no usar más la corona. No tenía sentido cargarla, ella aparentó ser la reina para no redimirse nunca ante el traicionero rey de turno, pero siempre se había redimido ante el amor. Fue recompensada. Coronó a una reina. Ya no importaba si los demás la tenían de estrella o no. Ya no importaba si el resto de seres la elevaban o admiraban o no. Su mundo se llenó de luz. Tenía nuevamente alas para volar cuando quisiera, aunque no había mejor lugar para ella que su perenne paraíso. Hubo desde entonces mucha luz respecto a su concepto del amor.


Y colorín colorado...