Ayer fue el día de estudiante, el día de la primavera, el día de un montón de cosas más.
Y como fue el día del estudiante nadie estudia. Así se celebra aquí el día de estudiar, no estudiando. Seguramente porque estudiar es aburrido y nadie querría pasar un día libre haciéndolo.
Yo tampoco, por eso no fui a la clínica del niño, y tampoco a la del adulto. A la del niño no fui porque no hubo y a la del adulto no fui porque es el día del estudiante y por lo tanto no se me antojó estudiar. Y tampoco se me antojó citar a ningún paciente.
Hubiera querido no estudiar todo el día, pero abandoné la idea al recordar todo lo que tengo que pagar en breve y todo lo que tendría que pagar si repruebo alguna de las materias que llevo, así que caballero nomás, cojo las copias, leo las diapositivas y consulto libros con la esperanza de poder aprobar los primeros exámenes. Lo hago con mucha convicción hasta que escucho algún sonido, cualquiera, y tiro las copias, dejo las diapositivas y abandono los libros. Me distraigo por el ruido durante varios minutos. Luego vuelvo a recordar todo lo que tengo que pagar y lo que tendría que pagar si no apruebo y desesperado regreso por los libros, por las diapositivas y las copias. Y así sucesivamente en un círculo vicioso de horas y horas y ruidos y ruidos, pese a lo cual voy avanzando poco a poco con los cursos en los que en breve seré evaluado.
Me llama en la tarde mi compañera de la clínica para decirme que sí hay clases de adulto. Le respondo que de todas maneras no iré. Cuelga confundida, seguramente por lo contradictorio que suena que el integrante de la sala que mas avanzó durante el último mes con su récord, responda que no irá porque no quiere ir. Y también por lo grosero que seguramente he sido al responder secamente a su desinteresada y amigable llamada.
Me hace recordar entonces a los pernos que tengo que terminar de hacer. Por un momento intento olvidarlos y trato de convencerme que no me interesan. Sí, así será. Los olvidaré. Y es más, no le volveré a pedir a mi padre que llame al técnico dental que lo detesta y me detesta por tratarlo él con discriminación y yo con enojo de niño engreído. Y tampoco volveré a llamar a mi paciente del anexo de la Joya. No me interesan hacerle sus pernos y tampoco las coronas. Es más, no quiero verla nunca más, ni volver a ver su boca. Tampoco quiero volver a la clínica ni volver a ver a la doctora Norka que es tan 'pata' pero seria y mucho menos a mis compañeros. A Yharumy no la quiero ver porque me estresa su desesperación y obsesión por tener pacientes y también su hiperactividad. A Diana la detesto porque tiene un novio que le hace todo el récord. A Ruth la detesto porque su cabello rojo le queda mal y porque tiene una piedrita redonda que yo no tengo. A Ángel lo detesto porque es el único que llena historias clínicas y no se da cuenta que nadie más lo hace y que pierde el tiempo.. A Verónica porque creo que tiene las oscuras intenciones de quitarme a mis pacientes en cualquier momento. A Katherine porque es muy buena y porque no tengo motivos para detestarla. A la mudita por ser mudita y nunca hablar con nadie. Y a Evelyn por ser Candy, por tener la silla vecina a la mía, por su cambiante y loco humor y porque todo esto es su culpa. Sí, Evelyn es la culpable de todo esto porque no me ayudó con el segundo perno y no se si me salió bien. Y como no lo sé, pienso que está mal y ahora necesito de un técnico para que me salga bien y ella debería conseguirme al técnico y pagarle. Pero no lo hará, lo haré yo y eso me hace enojar más aún.
Enciendo la pantalla de la pc y le hablo a Vladi. Me responde. Me pasa música, me trata con cariño, me hace reír, me hace pensar. No quiero dejar de hablar con él, pero tiene un examen, así que nos despedimos hasta dentro de un momento.
Ahora sonrío, siento que no detesto a nadie y recuerdo nuevamente los pernos y llama mi padre. Contesto. Me pregunta si sigo necesitando al técnico. Le digo que sí. Me dice que llegando a casa hablaré con él. Llega a casa y hablo con el técnico. Me responde a secas. Seguro que recuerda la vez en la que lo hice gritar con mi padre por negarse a ayudarme con el tallado de dientes en cera. Bueno, yo no hice que lo gritaran. Mi padre le gritó por iniciativa propia. Pero seguramente igual me detesta, así que le hablo con amabilidad. Me dice que ok, que vaya mañana (hoy) a su casa. Le digo que ok que iré. Luego llamo a la señora. Le digo que si puede ir a la Universidad mañana (hoy), me dice que sí aunque con desgano. Me irrita su respuesta y pienso que debería estar alegre y yo triste. Ella alegre porque la estoy haciendo ahorrar 140 soles en pernos colados y yo triste porque yo deberé pagarlos. Pero no, ella es la desganada y yo el que intento convencerla. Me dice que ok, que sí irá y que cuando atenderé a su hija. Le digo que hasta nuevo aviso, por no decirle que no tengo plata para comprarle su apósito y que si ella lo tuviera se lo haría. Me insiste. Le explico que aún no tengo el material (ni pienso adquirirlo), que ya le avisaré si llega. Cuelga.
Hablo otra vez con Vladi, le cuento todo. Me dice que se alegra. Le digo que yo también. Escuchamos música, hablamos de libros, me pasa videos, nos reímos. Le digo que lo amo. Y no le digo que todos me irritan y que solo hablando con él me siento contento y seguro, porque me diría que no es una buena actitud, algo en lo que tendría razón pero me resulta inevitable. Y además ya me ha dicho que no viva estresado con el futuro y pienso que es verdad y debo aplicarlo.
Nos despedimos porque es tarde y porque tiene que hacer ejercicios y estudiar y ya lo distraje demasiado, soy un egoísta. Me voy a leer un poco más y me despierta un zancudo y una picadura en mi brazo. Me enfurezco y lo busco por todo el cuarto. No lo encuentro pero se que sigue ahí. Me tapo cabeza y todo resignado. Me quedo dormido.
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Me despierto por la llamada de Vladi. Enhorabuena, debo levantarme temprano. Me desea un buen día y se lo deseo a él. Me levanto sonriendo aunque me duele la barriga, lo atribuyo a que dormí sin abrigo, es decir si dormí abrigado pero como siempre, todo amanece en el suelo.
Me miro al espejo y me irrito a la enésima potencia. Mi cabello es impeinable. Lo detesto. Siento que me hartó. Iré a donde el gordo dominicano #fuckingfatdominican que me rapó para que lo vuelva a hacer y ahora con mi consentimiento. Le diré: Gordo dominicana, quiero que me cortes el cabello como la última vez y esta vez no te detestaré ni me acomplejaré. Pero luego me doy cuenta que es muy temprano y que no pienso estar ni un dia más con esta pelambrera que me hace pesar tres kilos más. Voy a cualquier peluquería y le digo a la peluquera que me corte el cabello 'como sea pero que quede corto porque no lo soporto', sonríe cuando le digo eso y me dice que está bien largo. Le digo que sí y no vuelvo a hablar hasta que termina. Disfruto cuando siento que mi cabeza peso menos. Le pago y me voy contento.
Regreso a mi casa. Me ducho. Me sigo alegrando de que mi cabeza pese menos. Me ducho mas de media hora. Desayuno y Katy me llama desesperada porque yo ya debería estar en la U enseñándole inglés. Le digo que me espere y que no llame más y como con paciencia mi hot dog que con tanto amor hizo mi madre que tres veces al año o quizás algunas veces más, me complace sirviéndome desayuno.
Me pongo los lentes de sol, audífonos en el oído y camino hacia la U. Luego siento que me duelen las orejas por los audífonos y me los quito. Enciendo el altavoz de la música del celular y escucho la música así. La gente por donde paso me mira al escuchar el ruido. Pero yo no me arrocho ni nada, porque tengo lentes de sol y porque me siento feliz por no tener tanto pelo en la cabeza.
Katy me manda un mensaje diciéndome que está comiendo al lado de 'La Rosita' y como yo no sé quien carajos es 'La Rosita', espero a que decida llamarme o de señales de vida y mientras tanto saco mis copias de Forense, porque ya se viene el examen y porque no se nada de la teoría porque solo fui dos veces y si hoy fuera el examen, me sacaría 01 solo por poner bien mi nombre.
Entro a la Universidad y me siento en las bancas de la clínica. Pasan varias conocidos y me saludan. Me preguntan que que hago ahí que si no tengo clínica, como si el estar con ropa de calle no fuera suficiente para que se den cuenta que no.
Llega Katy y me dice que me estuvo esperando al lado de 'La Rosita' y que por qué no fui. Le dije que que o quien es 'La Rosita' y me dice que una fotocopiadora. Le digo que no se los nombres de las fotocopiadoras ni las de sus dueñas. Se ríe y me dice que ok, que tiene varias dudas. Le respondo que ok, que para eso estoy pero que no hago milagros. Se ríe otra vez y saca sus copias. Las miro y veo que el contenido es sencillo. Le empiezo a explicar y ella a preguntar. Me dice que explico bonito y le digo que supongo que sí y que por eso me contrataron alguna vez como profesor de inglés. Me sigo preguntando y yo respondiendo. Le dejo ejercicios y ella los resuelve.
Me llama Vladi, le digo que estoy con Katy. Me pregunta si comí. Es muy atento y detallista, lo amo por eso y muchas cosas más. Le digo que desayuné y que comeré algo apenas salga de la U. Me dice que dio bien su examen y me alegro. Me dice que me ama y le digo que yo también, que hablamos más tardecito y disfruto llamándolo pinguino, porque es mi pinguino y de nadie más. Y lo amo por ser mi pinguino, por ser un pinguino amoroso y por estar conmigo y soportarme todos los días.
Vuelvo a donde Katy, le reviso sus ejercicios y nos pasamos hasta la 1 de la tarde en la faena. Katy me agradece y me dice que cuánto es. Le digo que 20 soles (sospecho que será el precio de los pernos) me dice que ok, que los pagará con gusto porque siente que al menos aprobará el examen. Le digo que no pienso devolverle los 20 soles en caso de que no lo haga y ella ríe y me dice que de todas formas, para el segundo parcial me dirá con tiempo para que se lo explique bien.
Me empieza a doler la barriga y le digo que tengo frío y que vayamos al sol. Bajamos y nos dirigimos a las bancas cercanas a la clínica. Llega Verónica y hace infinidad de bromas, de las cuales me río porque las siento irreverentes y dejo de reir cada vez que siento que me duele la barriga. Hablamos de cualquier cosa y de pronto aparece Cayetano y se me queda mirando seguramente pensando si soy quien soy por el corte de pelo y mis lentes. Yo de pie, debo medir 30 o 40 cms. mas que él y él me lleva 12 años. Aquella combinación de datos me parece divertida y siento que él odia estar parado al lado mío y veo también que Verónica se divierte con la escena. Luego Cayetano se va y me lanza una mirada de desprecio y yo solo río porque me resulta divertido que me vea como una amenaza potencial para con su chica. Y yo me río porque lo que menos quisiera en esta vida es estar con su chica. Y que así no fuera gay y estuviera soltero, su chica Candy nunca me interesaría. Y también me río porque en vez de preocuparse por mi, se debería preocupar por los otros 20 hombres a quienes su chica coquetea todos los días.
Estamos por irnos a la clase teórica de Clínica del Niño cuando aparece Evelyn y saluda a Verónica, a Katy y a mí. Va ataviada con un vestido de noche negro, un chaleco rojo y tacos negros. Todos la vemos extrañados. Por qué alguien se tendría que vestir así en pleno mediodía de primavera y con el sol a toda marcha ¿?. Solo le faltaba ponerse pestañas postizas y un abrigo de piel. Verónica le pregunta por qué se viste así y ella le responde que va al banco. Verónica se echa a reír, Evelyn la mira contrariada. Verónica le pregunta si se vistió así para ir al banco. Evelyn no sabe que responder. Katy y yo nos miramos. Evelyn va al banco pero no entra. Los tres nos reímos. Evelyn regresa y dice que ya fue al banco. Los tres reímos nuevamente y Evelyn no sabe por qué y tampoco sabe que la vimos pararse en la puerta del banco y regresar.
Luego empezamos a hablar de los estudios. Llega Cayetano, ve a Evelyn y le dice: asu! Yo rompo en risa. Cayetano se va y Evelyn no dice nada. Pasa luego la directora de la escuela, ve a Evelyn y le dice: qué bonito tu vestido! y se ríe. Evelyn se siente ridícula y todos reímos. Evelyn también ríe pero se que por dentro maldice a la directora y también a todos nosotros por reírnos de su vestido. Se despide y se va. Afuera la espera Cayetano. Los tres reímos nuevamente y nos vamos riendo a la clase de Niño.
Entramos a la clase. Sandra se acerca y me dice que la disculpe, que ahi están mis copias. Le digo que por qué me las dio tan tarde y que espero que haya anotado bien porque ni loco vuelvo a prestarle. Se ríe como si le estuviera haciendo una broma. Yo río también y los dos reimos y reimos sin parar y luego ella me mira a los ojos y sabe que no bromeo, se le desdibuja la risa de la cara y se va a su sitio. Y yo me quedo en el mío riéndome porque se le desdibujó la risa de la cara y me parece divertido y me enternece Sandra, porque se lo que le cuesta estudiar y lo que le ha costado llegar hasta donde llegó, casi una década en la Universidad, pero ella perseverante nunca se rindió.
Luego la profesora habla y amenaza con jalarnos a todos y con que el examen estará difícil. Lo hace cada 5 minutos. Yo anoto pero me duele la barriga y me duele tanto que siento que todo eso es un castigo del cosmos por haberme reído del vestido de Evelyn y por haber sido severo con Sandra. Katy me pregunta que me pasa y le digo que es mi barriga. Me da un caramelo y me dice que si empeora que mejor pida permiso. Le digo que eso haré pero felizmente no es necesario, porque luego de dos horas terminaron las clases y no me dolió como para retirarme aunque si me dolió mucho.
Me despido de todos y me voy a esperar a la señora de La Joya. Me siento en las bancas de la clínica y pasan personas a las que no veía y me saludan. Luego me duele la barriga y decido ir al pasto y caminar a ver si se me pasa y sí se me pasa un poco.
Llega la señora de la Joya y tomamos un taxi y nos vamos rumbo a mi casa y luego a la del técnico. La señora de la Joya mira sorprendida el mall que queda por mi casa y me dice que es una zona bonita. Le digo que sí pero que igual asaltan y roban. Me bajo del taxi al llegar a mi casa y saco el perno. Mi madre me pregunta si fui con el técnico y le digo que no. Me dice que por qué, que mi padre ya concertó una cita con él y le digo que mi padre no concertó nada, que lo hice yo y que ya me voy y que me duele la barriga. Me dice que seguramente comí porquerías en la calle. Le dije que solo comi su avena y su hot dog y se enoja por la ironía, pero le doy un beso porque recuerdo que me preparó el desayuno y lo hizo muy rico.
Llegamos a la casa del técnico luego de dar mil vueltas. Me recibe bostezando. Le explico lo que debo hacer y me dice que ok. No demoramos mucho, el tiene años y años de experiencia. Le digo cuanto es. Me dice que 20 soles. Le digo que ok y le pago con lo que gané ese día. Me dice que recoja los pernos terminados mañana, le digo que ok y nos despedimos. La señora de la Joya lo abraza, porque es muy agradecida y siempre abraza a quien le ayuda y a mí me dan ganas de abrazarlo también y que nos abracemos los tres y que saltemos en ronda los tres porque por fin están los fucking pernos y Evelyn no me tuvo que ayudar. Jojolete, pelirroja Candy cara de cohete.
Caminamos y la señora de la Joya toma un micro y antes de subir me abraza. Se va y yo me voy caminando a mi casa. Llego y mi madre está triste porque su comida le salió mal. Me enternece y me sirvo y le digo que está deliciosa. Ella sonríe y me pregunta si me fue bien y le digo que sí.
Entro al Fb y le hablo al pinguino. No me responde por largo tiempo y me acuerdo que está en la U y siento que lo extraño demasiado. Me habla la gorda para decirme que seré tío. Se burla de mi así todos los días. Le digo que estoy emocionado y que a su hija debe ponerle Candy Valeria. Lo lee y no me responde. Río en silencio y luego me siento mal. Porque si de verdad tendría una hijita no debería llamarse Candy Valeria y no debería bromear así con eso.
Luego me habla Evelyn. Pregunta si hay trabajo para mañana en teoria de Adulto. Le digo que no. Me responde que ok y que está aliviada porque pensó que sí y que no estaba segura porque no asistió. Le digo que ah verdad que no recordaba, pero que sí pues, que ya recuerdo que estaba 'delicada'. Lo lee y no me responde por largo tiempo, seguramente porque recuerda la borrachera que se dio ese día. Después me dice que volvió a desactivar su cuenta. Le digo que ah ok, que no sabía, lo cual es cierto porque por comúnmente no veo muros mas que el general y mucho menos el de ella donde hay una hórrida foto mía con cara de cuco náufrago.
Entra el pinguino. Hablamos y escuchamos música. Me pregunta por mi barriga, le digo que siento pesadez, me recomienda tomar un mate, le digo que lo haré. Le cuento mi día y disfruto de su compañía.
Evelyn me habla y me dice que le cuente un cuento. Me enerva y le digo que 'érase una vez había una niña pelirroja llamada Evelyn que activaba y desactivaba su cuenta para llamar la atención y a todos les caía mal. Colorín colorado este cuento se ha terminado'.
Lo lee, no me responde y vuelve a desactivar su cuenta. Me rio a carcajadas. Jojolete pelirroja cara de cohete, te dije lo que hace tiempo merecías que alguien te diga.
Le cuento a Vladi. Se enoja y me dice que lo de Evelyn es too much y que lo tiene harto. Amenaza con tomar cartas en el asunto. Y que lo mismo con Susana. Le cuento lo que les respondí. Y me dice que de todas formas, siente que me altero cuando hablo con ellas y que es lo que menos necesito. Ya sabía que se enojaría pero prometí contarle todo y todo es todo. No le respondo nada pero me parece que no debería hacer nada de todas formas, porque Susana es mi amiga aunque sea cargosa y porque en el fondo siento culpa por decir que su hija debería llamarse Candy Valeria y en cuanto a Evelyn, porque Evelyn es demasiado X para mí y que por el contrario, cada día la detesto más.
También le cuento que Katy se enojó conmigo porque puso en su estado del Fb que tiene fiebre y yo le respondí que las que tienen fiebre no deben estar frente a la Pc. Es que en serio, quien en su sano juicio en medio de la fiebre pondria 'tengo fiebre' en una red social. Si fuera 'tengo gripe' ok, eso significa 'tengo gripe y estoy tan aburrido/a que lo cuento acá', pero ... 'tengo fiebre?' ... por los cojones del gallo, si tienes fiebre, ve a tomar algo, apaga la computadora y duerme.
Vladi me hace escuchar música electro porque sabe que me relaja. La escucho y la disfruto. Se lo digo y me dice que debo darme breaks sin preocuparme por su reacción. Le digo que si no lo hago es por las fucking clínicas. Me dice que ok pero que igual debería divertirme. Le digo que lo haré cuando sienta ganas de bailar por placer. Me responde que ok pero que lo haga sin pensarlo demasiado. Le repito que ok pero que ahora no.
Le cuento también del viaje a Moquegua. Me dice que opina igual que mi madre y que debería dejarme de tonterías e ir. Y que seguramente me divertiré. Le digo que no, porque hace frío y porque viajaré horas de horas en un fucking bus (cosa que detesto) solo para ir a poner amalgamas, resinas y sacar muelas a gente moqueguana. Y que mis compañeros no me caen.
Él responde que lo mismo dije con lo de Evelyn. Y le digo que me entretuvo la conversa pero esta vez no iremos a un cumpleaños y pienso dentro de mí que la mamá de Evelyn esta vez no cocinará aquello que comí con tanto apetito y que tampoco me darán un vaso de pisco sour con más sour que pisco como me gusta y que tampoco podré irme a mi casa cuando se me antoje y apenas todos se me hagan insoportables y nuevamente deseo no ir y seguramente Vladi también lo desea sobre todo si se cruza con la despedida de Pedro, cosa que podría ser o también no, pero igual me anima a ir y yo digo que sí aunque con poco ánimo, porque la verdad es que prefiero estar con él donde Pedro o donde sea, pero prefiero estar con él cien mil millones de veces más a estar curando dientes moqueguanos, muriéndome de frío y vestido de blanco. Con él estoy feliz siempre pero sospecho que curando dientes moqueguanos me sentiré muy apagado y triste.
Seguimos escuchando música y Vladi me dice que le dio sueño y está cansadito. Le digo que sí, que vaya a dormir, pobre mi pinguino, debe estar muy agotado. Y nos despedimos.
Se va y me siento solo porque nadie me habla y nadie me hablará, porque traté mal a todos menos a mi pinguino porque él no merece que lo trate mal, sino que merece todo mi amor y mucho más, a diferencia de Susana, Evelyn y Katy que en el fondo sí se lo merecieron por hacerme irritar y me siento culpable un rato por lo que les dije. Por Susana porque en realidad no quiero que su hija se llame Candy Valeria. Por Katy porque me da pena que tenga fiebre, pobre, es horrible estar así. Y Evelyn no me da pena, aunque me asusta porque debe estar enojadísima con lo que le dije y seguramente nunca más me ayudará a hacer un perno, ni me prestará su cemento el viernes y a lo mejor me pedirá su adhesivo de resina y no tendré con que poner resinas y seguramente me bloqueará 'n' días hasta que ninguno de sus 20 sheretes le den bola y desesperada por hablar con alguien me hable y yo le vuelva a responder y así sucesivamente hastá el último día de clases en el que he planeado despedirme de ella diciéndole Candy y disfrutar de su cara de enojo e hipocritísima indignación. Y la olvidaré y mi pinguino ni yo tendremos que volver a escuchar de ella.
Ahora son mas de las 12 y no tengo sueño, pero iré a dormir porque mañana tengo clínica y luego teoría de Adulto y acabo de recordar todo lo que tengo que pagar y me asusté y creo que es mejor ir a dormir.
:-)