COMENZANDO DE CERO
.... un año después
Hace un año un día como hoy decidí escribir la primera entrada de 'Starting in Zero', en realidad un blog creado a manera de espacio personal para llenarlo con mis propios apuntes, 'mis cajones de adentro' o esos 'diálogos conmigo mismo' que no se van con el tiempo, sino que varios de ellos permanecen aquí, como huella digital de mi andar.
Hace 365 días escribí la primera entrada, en medio de una sesión de catarsis y confusión. Nunca antes había sentido con tanta claridad aquella sensación de la playa, y nunca antes me había visto al espejo reconociendo en mí aquel tipo de atracción. No era un tema que había sido causado por una sola persona, sino que era algo que había enterrado en el fondo de mi ser y que había salido a flote con una extraña facilidad. Y así mirando mi reflejo en el espejo, un buen día me dijo a mí mismo: 'soy gay'.
A esas primeras semanas se añadieron luego semanas y tal vez meses de una fascinante adicción, un estado de curiosidad e inacción. Curiosidad, porque eso es algo que siempre llega cuando tienes al frente tuyo a los desconocido, a lo que nunca has vivido e inacción, debido a que, tras dar un par de pasos en falso, creí que lo mejor sería mirar desde mi ventana y observar. Tomar un tiempo para respirar y dedicármelo a mí y mi 'azul' quietud.
Si pudiera ponerle un escenario perfecto a aquellos días, sería en una casa en medio del bosque, con neblina nocturna y cielo nublado durante el día y yo mirando por la ventana, abrigado y con una taza de café y un cigarro y escuchando la canción homónima de la película 'Thief of hearts'... ahhh... lo recuerdo como si fuera ayer.
Deseando quizás ser parte de lo que afuera observaba, pero sintiendo confort en el lugar en el que estaba. Era mágico porque no siempre se tiene la oportunidad de observar una y otra vez el sendero que pronto recorrerás. Tampoco es que lo analizara demasiado, más que el sendero, lo que buscaba tener en claro era la meta, ¿qué es lo que quería lograr? ... pues ser yo mismo, ser feliz en medio de un estado de tranquilidad, que no sea ajeno a conocer lo desconocido.
Extraño esos momentos, pues a pesar de poder volver al escenario inicial, ya nunca más estaré tan expectante, pues la expectativa de lo desconocido es distinta a cualquier otra y así se haya recorrido poco del sendero, ya nunca más podrá ser un 'comenzar de cero' al menos no en esta circunstancia.
Siguieron pasando los días y cierto aroma me cautivó. O más bien, me di cuenta que me había cautivado desde el inicio. Cerrando mis ojos una noche, lo primero que se me vino a la mente fue el olor de un perfume con fragancia de madera y el siseo de una serpiente. Una extraña relación. Imaginaba en mis viajes 'astro-catártico-introspectivo-musicales' a aquella serpiente, muy cerca a mí, despidiendo aquel olor a perfume con fragancia de madera y sintiendo cerca a mi oído su casi encantador siseo 'sssssssssss'. ¿Pero y dónde, o cómo? Y una frase suelta a la velocidad de la luz 'Calling the poison center'. Ja. ¿Quién la podría entender? Era como hablar en 'pársel'. Solo quien pudiera entenderlo lo entendería. Y sucedió.
La persona a la que le confiaba varios asuntos, de pronto se convirtió en una suerte de 'mensajero anónimo' y una carta fue destinada a mí bajo la sombra de un árbol. El único pero fue que supe a destiempo aquello y nunca pude tenerla en mis manos... y aquella descoordinación del destino fue el inicio de semanas y meses de 'caída libre' junto al remitente... mi adictivo amigo virtual Vladimir.
Él era hasta semanas posteriores a aquel momento, la persona que en su mano tenía escrita la palabra 'hola' y saludaba con una abierta sonrisa, a quien viera su foto. Aquello lo identificaba plenamente. Es así como él me recibió. Con una inusitada confianza desde el día 01. Nunca antes alguien me había hecho pensar tanto. Generalmente he sido yo el que siempre lo ha hecho. Pero él ... solo él podía lograr que pasara largas veladas con un cigarro leyendo una y otra vez cada frase nueva. No solo hablaba 'pársel', sino que mucha veces revolcaba mi por costumbre flojo cerebro y lo llenaba de desafíos y además de eso, no era el típico sabelotodo que se asume como tal y vive flotando entre apuntes y libros. Sino que era más bien una persona con un lenguaje sincero, espontáneo y natural, sin verguenza de ningún tipo. Si me hubiera podido ver mientras chateábamos aquellos días tal vez se hubiera reído al verme con la boca abierta tantas veces...
me gustaba, aún sin verlo... qué fascinante.
Y cualquier intento de prolongar aquel estado 'full chat' era un simple manotazo de ahogado. La situación no se sostenía más. Ya no era suficiente el solo hecho de leer y escribir. Era necesario ver y hablar. Y para eso necesitaba a alguien. Alguien de mi confianza, que supiera varias cosas de mí y me pudiera ayudar. Conseguí a la persona y junto a ella envié una carta. Una noche y en respuesta, me llamó preguntando hora y fecha. Le dije que no lo sabía, que me había agarrado frío. Le dije aquello tal vez arrastrado por un impulso, ya que estaba molesto. ¿O celoso? Sabía que él continuaba en planes con varias personas. Incluso esa misma noche y posteriores ... y ahora comprendo que su llamada estaba llena de muchas cualidades pero siendo la principal la curiosidad. Me chocaba estar fuera de juego. O algo así como 'vivir en una dimensión paralela', donde las reglas eran otras. Era complicada comprender asunto como aquel donde... el 'que te interese' alguien no conllevaba la obligatoria exclusividad en cuanto acciones y pensamiento hacia esa persona. Sino más bien una suerte de casting 'para ver si eres lo que quiero'.
Encontraba esto último bastante chocante, casi inaceptable y prefería enrollarme misma oruga y posponer el día, y la experiencia... no era chico, tampoco viejo, pero me sentía vulnerable.
Hasta que llegó a mí la decisión. Pronuncié algunos 'no', pronuncié varios 'sí' y como por arte de magia alejé voluntariamente a algunas personas de mí. Era necesario y además de eso justo, para ellos y también para mí. Preguntas sencillas ¿Qué es lo que quiero? ¿A quién quiero? ¿A quién debo mantener cerca? ¿De quién me debo alejar? y por supuesto, todo conlleva a un riesgo. Pero no importaba, las personas no son fichas de ludo. Así que debía hacer lo que sentía y si debía permanecer solitario como hasta entonces, pues aceptaría con resignación mi destino.
Y lo vi. En una noche inesperada, de espaldas sentado en una banca. Sonreí. Era igual que en fotos. No... en realidad en vivo me gustaba más, porque no solo lo veía, sino que ahora podía disfrutar de su mirada.
Y pues no fue fácil. No fue fácil porque ambos tuvimos cargando nuestra propia historia, cada uno nuestras pesadas maletas. Hice que se acostumbrara a abrazarme y mi desafío desde el día 01 hasta la fecha, es que confíe en mí. No debe ser sencillo para él, pero si soy honesto poco a poco se concretará.
Sin darme cuenta y en el interín, empecé a desplegar toda mi artillería, luego de hacerme la pregunta ¿Por qué desconfía de mí? durante muchos días ... lo que me llevó a la lógica premisa 'si él desconfía de mí sabiendo que esto empezó hace poco' ¿no debería desconfiar yo de él sabiendo que empezó hace mucho? y un mar de ideas llegaron a mi cabeza, todo lo cual me fue transformando en alguien que nunca fui. Y un día vomité, me rendí. 'Bandera blanca'. Ya había sido suficiente. Cualquiera que fuera su pasado, finalmente ese mismo pasado había terminado llevándolo hacia mí ... y viceversa.
Me sentí inestable. Confundido. Las semanas previas me había convertido en una persona demasiado pensante, quizás calculadora. Necesitaba ordenarme y recuperar mi estado común. Fui al psicólogo. Hice algunos ejercicios vivenciales, decidí hacerlo solo, por mi mismo. Me sirvieron de mucho, para saber qué es lo que quería y que no quería. Para entender a grandes rasgos el funcionamiento de algunas cosas y sentí muchas de ellas tan vacías y superfluas como absurdas. No me hizo tambalear el notar el interés de otros. Al contrario, me sirvió para darme cuenta de que eso, era algo que no me atraería o jalaría y mucho menos si en buena parte todo lo mueve el simple gusto superficial. Entendí que aquel ambiente no es para mí. No lo encuentro atractivo, es más, ahora ya a la distancia, cada día lo siento más absurdo y 'plain'. Me hace recordar a los gavilanes y la carroña. Ni carroña ni gavilán, me aburre ponerme un disfraz.
Una tarde en un puente hecho con fierro, escuché una de las frases que recordaré toda mi vida. Él me dijo que hacía algún tiempo se había dado cuenta de que ya no me quería. Y nunca antes me había emocionado tanto escuchar esa frase. Ese fue el primer día de tenerlo oficialmente junto a mí. Y desde entonces hemos vivido muchos episodios tan tristes como felices.
Si bien tuvimos un problema puntual que nos hizo temblar a poco de comenzar. Lo cierto es que nos ha costado mucho llegar hasta acá. Y yo por mi parte debo decir que no necesito a nadie más. Tengo muchos asuntos pendientes, en realidad demasiados a nivel personal, profesional y de otras índoles, pero sentimental, pues no. Y lo reconozco cuando siento mi interés y amor por él de forma genuina. Cuando no está conmigo siento ese lado de mí vacío, disfruto mucho de su compañía y apenas aparece me siento pleno.
Vladimir es muy sensible. Interioriza mucho las frases y palabras y es difícil mantener su humor constante. Ello forma parte de su personalidad. No es ni bueno ni malo, simplemente 'es'. Siempre lleva cada problema que pueda presentarse entre nosotros como si fuera un decisivo punto de quiebre o muestra de que 'las cosas no dan para más'... y eso es fácil de entender, comprendiendo que el no tuvo antes una relación que dure un tiempo muy prolongado, entonces cada gesto o inconveniente a él le huele a 'determinante'. Poco a poco se irá dando cuenta de que todo es parte de, pero en serio a veces me sale con cada cosa!
Es además de eso muy analítico, dedica mucho tiempo a pensar. Tiene bien desarrollado su talento psicológico. Le es muy fácil adelantarse a las reacciones de los demás y por eso y muchas cosas, me parece muy listo. Tiene un gran talento que espero pueda desarrollar en su vida profesional y luego de haber pasado tantos días junto a él, luego de haber dormido y despertado junto a él, estoy seguro de que estoy plenamente enamorado.
Cuando pienso en él ... y esto no se lo digo, porque no le gusta que lo vea así ... me da mucha ternura. Es un buen chico, tiene buenos sentimientos, es muy osado, es una excelente persona. Lo amo y espero que pueda aguantarme (ja) 'n' años, no sé cuántos viviré, pero ya no me imagino sin él. A veces me reclama el que hable a futuro con tanta seguridad, pero yo solo se que nunca antes me sentí tan yo mismo con alguien y precisamente es así como quiero vivir, sin caretas, compartiendo con alguien que me conozca tan bien y pues somos tan jóvenes, que la sola idea de tener mucho que vivir junto a él, es emocionante.
Se que muchas veces le confunde mi inseguridad y no ayuda en nada esta etapa de absoluta desesperanza por mis desafíos de este año. Lamento que tenga que soplarse todos estos problemas míos. Es verdad que hace un año era más optimista y ahora debe hastiarle el verme tan lleno de problemas e inconvenientes, pero pasarán y vendrán tiempos mejores.
Pese a las riñas que por nuestras personalidades distintas tenemos, veo también a través de este espacio, que mis últimos posts tal vez suenen a que los escribe una persona desanimada o en etapa de 'ubicaína' , pero veo también que los pilares que sostienen nuestra relación están bien ubicados. Se lo que siento, con absoluta seguridad y lo demás es totalmente solucionable.
Y pues desde el post 'Lima' hasta el post 'Cuando llegue el día', que son dos de los 139 que han visto luz. Otros han quedado en el tintero y otros pasados tal vez sean publicados algún día.
Lo cierto es que este espacio inició como un site personal y luego de un año ha recibido poco más de doscientas mil visitas. Se que existe el 0,00001% de posibilidades de que alguien que me conozca lo visite y aunque la mayoría de quienes llegan acá lo hacen de manera fortuita y seguramente poco o nada les interesa, hay quienes sí encuentran este espacio como uno de los muchos que seguramente leen pero la sola idea de compartir algo de mi vida real me resulta interesante si me pongo a pensar en que quizás, siquiera una sola persona, pueda entender que el 'comenzar de cero' puede llegar a ser un privilegio que no hay que desaprovechar.
Sembremos cosas positivas, para un día cosechar no dinero, no fortuna o grandezas pero sí tranquilidad luego de haber vivido una vida no perfecta o quizás ni siquiera ejemplar, pero sí una ordenada y que nos permita descansar en paz.
LA ENTRADA MÁS VISITADA:
'
Extraño la época en que era feliz y no lo sabía'.
Con más de 10 000 visitas.
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La frase transmite mucho.
Y la imagen me conmovió
me hizo recordar a mi niñez y mi primer Nintendo con Mario Bross,
Ice Climber, Duck Hunt y muchos otros...
qué buenos recuerdos.
Extraño esa época, ciertamente.
Tan pura y simple
mientras era feliz y no lo sabía.
Estos son los diálogos conmigo mismo....