jueves, 13 de agosto de 2020

ERA UMA VEZ

 Los 30s es la etapa en la que eres lo suficientemente grande como para que los demás respeten tus decisiones y al mismo tiempo no eres tan viejo de modo que, no hay peros para emprender sueños y retomar propósitos dejados en stand by por una u otra razón (muchas veces la inseguridad).

Me siento absolutamente contento en este día del calendario que marca para mí un año más en este planeta, en esta realidad. Todo lo que hago me gusta demasiado y las personas que tengo conmigo son las que necesito y aprecio, sin más. No necesito desperdiciar mis días haciendo cosas que no me gustan, no necesito perder minutos con personas de paso. Prefiero dedicarles mi tiempo y corazón a quienes amo y siempre amaré.

Vlad! me escribió preguntando como me sentía a los 11 y a los 21. Los 11 fue una buena edad, recuerdo que empecé a tenerle un gusto genuino a algunos cursos, empecé a valorar la amistad más allá de los juegos y la chacota. Entendí el significado de la amistad. Pero aún me sentía un niño mientras varios ya pasaban de etapa y tardé varios años más en verme como adolescente.

Y los 21 fue un año que marcó un punto de quiebre. Varias cosas nuevas, que con el tiempo naturalmente dejaron de serlas. Varias personas nuevas, de las cuales casi todas ya no están más en mi vida y eso sí, la aventura agridulce llamada universidad tomó un papel protagónico. Ese año aprendí mucho y por fin tras varios años oscuros pude por fin sentirme parte de algo. Podría escribir mucho sobre esa edad pero, aquí el verdadero protagonista es mi yo de ahora.

La juventud es preciada, tener 21 es incomparable es cierto, pero ser más grande de alguna manera te da un poder completo sobre ti mismo. Podría hacer lo que quisiese, ya nadie me detendría, quizás los que me aman solo podrían darme su bendición, ya no podrán detenerme nunca más.

Se vienen años muy importantes, años en los que finalmente deberé establecer mi vida adulta. Puede que suene atemorizante. No le temo al tiempo, se que transcurre sin marcha atrás. Es parte de. Sí le temo a envejecer pero aquello aún está muy por delante.

Feliz cumple a mí mismo. You got it, un año más.



Porque um joelho ralado dói bem menos que um coração partido