jueves, 20 de junio de 2019

FIN DEL INTENTO DE BJ Y NOVEDADES DE HOY

- Ciertamente para mí este lugar es un canal de sensaciones y sentimientos de una forma madura. El lado A es la versión 'contable' y la que puedo releer, es como esas fotos bonitas de tu celular que las pones en tus redes una y otra vez. Las feas existen, pero mejor si nadie las ve, no vale la pena al final.

- Mi intento de BJ Diary fracasó en su propósito que era mantenerme a raya y sin ánimos (aún) de tocar aquello (not today my dear not today aunque ya está escrito) hoy justo pensaba en eso, me quejo mucho de mi horario pero creo que al final dos días en casa son más que suficientes para alguien ansioso como yo. Hoy en la tarde casi me convenzo de adquirir un tratamiento para contorno de ojos (qué ridiculeza) y felizmente tuve un segundo de lucidez que me hizo decir: Suficiente laptop por hoy.

- Y como todo no es negativo, quiero destacar algo positivo. Creo que es bueno admitir los errores, señal de veracidad sobre todo con uno mismo y ganas de corregirlos, pero también es bueno exigir que todo sea medido con la misma vara. Una forma de manipulación cuasi tácita es tener una lista de exigencias y ser acérrimo pidiendo se cumplan pero convenientemente blando a la hora de aplicarlo en uno mismo. Cuando uno escucha una queja del otro, antes de cualquier escena de autodefensa, antes de querer minimizar el hecho o escudarse bajo el 'yo sería incapaz, yo lo sé manejar', debemos ponernos a pensar: ¿Cómo me sentiría yo en su lugar? Si el otro hiciera lo mismo, ¿Cuál sería mi sensación en lo más profundo? En una relación, los propósitos y la convicción lo son todo, una suerte de esqueleto estructural, pero por supuesto, es una tarea de a dos, todo por igual. Ya no me siento mal por exigir, hice mal al dejar pasar topics que podía considerar como 'tonterías' puesto que si bien suelo ser relajado y pésimamente malo en el ámbito de los celos, al final mis errores son recordados y los del otro mágicamente inexistentes, algo que no da lugar a autocrítica de la otra parte. Y si hacerlo implica pataletas y enojos pues así tendrá que ser hasta que haya objetividad.
- Por último comentar que por segundo día no tuve pesadillas. Mi mente es para mí como esos hijos que se cuidan mucho pero de pronto salen con problemas de comportamiento, toda una joyita fuera de control que felizmente me permitió descansar muy bien este último par de días.

martes, 18 de junio de 2019

ATÉ SEMPRE AMIGA


Dicen que cuando los ángeles de cuatro patas se despiden de nosotros y con un suspiro dejan escapar su último adiós, atraviesan el Puente del Arcoiris. Al otro lado de este, se encuentran prados y colinas en los que pueden correr, jugar y disfrutar de su libertad.

Y es que hay espacio suficiente, comida, agua y sol para que todos ellos se sientan bien. De esta manera, nuestros pequeños amigos se encuentran contentos y satisfechos mientras juegan y corretean. Pasan sus días con absoluta diversión, ya nadie los reprende, no pasan días fríos y pueden comer lo que quieren.

Del otro lado del Arcoiris los perritos pueden vivir años de años sin sentir el menor peligro, la menor pena. Pero un día, de pronto, sienten que extrañan a alguien a quien dejaron al otro lado del Puente del Arcoiris. Entonces, se detienen y clavan su brillante mirada en el horizonte.


Sus cuerpos se estremecen y con gran emoción se separan del grupo corriendo velozmente. Ellos nos ven en la mitad del puente y entonces humanos y animales nos reunimos y nunca jamás nos separamos. 

Saltan pesados sobre nosotros y nuestras manos no pueden más que acariciar a nuestro ángel de cuatro patas, nuestra criatura amada. 

La leyenda del Puente del Arcoiris llena nuestro corazón de esperanza ante la pérdida de nuestros animales amados. Nos ayuda a comprender que cuando un animal se va de este mundo, permanece en nuestro corazón aunque no podamos disfrutar de su calidez físicamente.

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Hoy hace un mes murió mi bella Lua, la he extrañado todos los días y me consuela saber que hice todo lo que pude para que sufriera lo menos posible. Me cuesta hablar al respecto y desde aquel día he tratado de evitar al máximo tocar el tema. Y es que he quedado con un extraño vacío de no tener a alguien a quien cuidar y cuando reparo en ello me entristezco más. Aquel día de Mayo pude despedirme de ella y Lua me regaló una movida de cola a pesar de su estado y agotamiento, una imagen que no podré olvidar.

Lua me acompañó ocho años y fue una perrita amada y feliz. Debe andar corriendo en las colinas detrás del Puente, haciendo travesuras y extrañando su casa de madera a la que acudía cada vez que tenía sueño, frío o hacía alguna travesura, osea casi todos los días.

Hasta siempre amiga mía, te quise mucho y tú a mi.