La amistad entre un hombre y una mujer puede pasar por muchas etapas. No siempre es igual, pero sí casi siempre hay un intermedio de 'relación complicada' previa a la amistad propiamente dicha. Es quizás la costumbre lo que hace que la amistad se consolide con el tiempo o muchas veces el momento y la circunstancia. Es que finalmente y como cualquier otra, la amistad hombre-mujer puede ser circunstancial (casi todas las 'amistades' lo son) o duradera.
EVELYN
- La conocí hace un año en la clínica universitaria. La primera impresión que me dio fue la de ser demasiado seria (y dicen que yo soy serio jaja).
- No hablé con ella hasta semanas después cuando llevado por mi 'relajamiento post juerga sabatina', un domingo de reunión del grupo de la clínica, le empecé a decir cualquier cosa que ya ni recuerdo.
- Días después nos asignaron los miércoles como fecha en la que debíamos atender en el consultorio particular del jefe de la sala. Casi no hablé con ella las primeras horas. Luego fuimos a almorzar y en el lapso de las dos horas siguientes me hizo un resumen de su vida y yo le conté ciertos aspectos de la mía.
- Creo que desde ese día encontramos el uno en el otro, más que amistad, una suerte de alianza, la cual funcionó muy bien aquellos meses. Trabajábamos bien en equipo, lo cual no quiere decir que nos lleváramos de mil maravillas. Ella siempre me pareció algo terca y testaruda y creo que yo también se lo parecí a ella, pero cumplimos los objetivos. Bueno, ella yo no, pues pasó de curso y yo me quedé por razones que no comprendo completamente aún.
- Trabajamos juntos durante el verano. Y quizás el error fue conocernos más. Digo error, porque empezaron a disgustarme sus defectos. Es que la encontré muy contradictoria en su decir y su hacer. Es que en realidad, Evelyn me había parecido una persona con errores varios, pero con mucho poder de decisión para muchas de sus experiencias y en cierta forma admiré su temple. Semanas después reparé en que si bien es una persona decidida y perseverante, también era obsesiva, cargosa y debo decirlo, manipuladora.
- Hemos tenido varios desencuentros, básicamente porque me choca lo orgullosa que es, muchas veces prepotente, le falta mucha humildad. Reconozco que he perdido la confianza en ella, la encuentro bastante sombría, calculadora, hay un aire en ella que me indica que es capaz de muchas cosas.
- Algo en lo que no estoy de acuerdo es en su ambigüedad respecto a sus relaciones sentimentales. Ella según su propio relato, ha tenido dos relaciones importantes. La primera con un odontólogo graduado. Me parece que fue la más sólida aunque terminó pésimamente mal. Le fue infiel y fue demasiado cínico y fresco, al punto de haber puesto frente a frente a Evelyn con su 'nueva pareja/amante'. La segunda fue con un bachiller de odontología. Finalizó cuando una noche ella lo llamó por teléfono y le contestó una mujer diciéndole que estaba con él. Posteriormente según lo que me ha contado ha tenido una relación más que duró menos de un mes.
- Dije que la personalidad de Evelyn me parece sombría, ya que la comparo con las personas que sucumben a sus más bajas pasiones sin importarle nadie. Quizás sea extraño que lo diga yo, pero siento que trata a los hombres cual fichas de ludo. Aceptándolos y descartándolos según su apetito.
- Seguramente yo también le resulto menos interesante que antes y es que cada vez que puedo le digo mi parecer y ella nota inmediatamente que pensamos sumamente diferente.
- A veces me parece loca. (XD) Pasa de un estado a otro con suma facilidad. Puede haberte dicho tu vida y enfadarse, casi odiarte un día y al siguiente te trata con dulzura. Es como que vive atrapada en medio de su egocentrismo y algunas veces la alucino una suerte de Charlize Theron en 'The Monster' claro que en versión peruana, pelirroja y heterosexual.
- Considero que nuestra amistad no es realmente tal sino más bien una alianza de apoyo según nuestros intereses y posiblemente culmine cuando culmine también nuestra mutua necesidad académica.
En estos últimos meses han sido tres las mujeres amigas que he tratado día a día y cuyas historias, curiosamente, tienen el mismo común denominador...
JAQUELINE
- La conocí hace 10 años en un curso preuniversitario.
- Ella me habló, recuerdo que era tímida y noté que hacía esfuerzo al hablarme. No me acuerdo de que iba la conversación, probablemente de cursos y de nuestros colegios, dijo que el nombre del mío le sonaba
- Me volvió a hablar al día siguiente, me preguntó si conocía a Esdras. Le dije que sí. Luego ella comentó que ese día en su colegio había recordado que Esdras había estudiado en el mismo colegio que yo, así que se lo preguntó y Esdras dijo que si me conocía (obviamente sí, era uno de mis mejores amigos hasta que se cambió de escuela, era gordito y me hacía reír todo el día).
- Nunca más volvió a asistir al curso.
- Meses después me habló por Messenger. Me preguntó si me acordaba de ella. Le dije que no y que no sabía quien era y menos aún si no me decía su nombre pues su correo me parecía desconocido. No volvimos a hablar durante buen tiempo, supongo que le parecí poco cortés o algo así.
- Me volvió a hablar por Messenger meses después. Esa vez si se identificó. Esa vez si la recordé. No tuvimos mucho de que hablar, casi ni la conocía. Pero lo cierto es que no dejamos de conversar por chat durante más de 04 años con cierta regularidad. Casi no recordaba su rostro, pero sí sabía mucho de su vida y ella también de la mía. Éramos como una especie de 'amigos por internet' con la curiosa salvedad que vivíamos a cuatro cuadras y aún así nunca se nos ocurrió vernos en persona.
- Se puede decir que juntos pasamos de la etapa 'ilusión adolescente' a la de 'realidad inevitable' cada quien en su propia historia. Lo más curioso es que teníamos a mucha gente en común a nuestro alrededor, es más, hasta llegó a conocer a la chica con la que estuve tiempo después y sin embargo nunca coincidimos.
- En el año 2009 por cuestiones del destino o yo que se, me matriculé a su misma carrera y universidad.
- En el año 2010 nos vimos en persona después de varios años. Ella me reconoció, yo no a ella, si hasta le pregunté 'hola, mmm, quién eres?' jaja.
- Los siguientes años nos pasamos casi igual a los primeros solo que hablando más de odontología. Yo de mi relación y ella como una suerte de consejera inexperta. Jaqueline nunca había tenido pareja y soñaba ser novia de cualquier estrella juvenil de Disney o del protagonista de la serie para teens de moda.
- Salimos algunas veces en grupo, muy pocas en realidad básicamente debido a que tenía que regresar máximo a las diez de la noche a su casa, no le gustaba caminar sola, cuando se trataba de ir a discotecas prefería no ir y ese tipo de cosas.
- En el año 2012 se fue a vivir a otra ciudad, debido a que en ésta, no podía aprobar los cursos de pre clínica de la carrera. Allí conoció a un cantante de cumbia, integrante de un grupo que estaba muy de moda en ese lugar. Bueno, vamos ... no es que haya mucha similitud entre sus ex amores platónicos y el cantante de cumbia, pero al menos era famoso y tenía el cabello largo (tiene una suerte de fijación por los hombres de cabello largo ... ¿? no le encuentro una explicación psicológica razonable xd)
- Meses después me contó en medio de una conversación como muchas otras, que por cierto, se le había olvidado decirme que estaba viviendo con él desde hacía unas semanas.
- Viajó junto a su novio por diversas 'giras' y tiempo después empezaron los problemas. Que le mintió, la engañó, le pidió perdón, la volvió a engañar, empezó a tomar demasiado, coqueteba con personas en vivo y también por internet, se empezaron a pelear, alguna vez la botó del departamento y ella no se fue, alguna vez la empujó hasta hacerla caer, alguna vez ella se encerró en el baño luego de darle una cachetada y él terminó rompiendo la puerta y cosas por el estilo.
- Olvidé mencionar, por si no resultó demasiado claro, que aquel ha sido su primer y hasta el momento único novio, pareja, enamorado, etc.
- Siempre le aconsejo lo mismo 'vive sola, cumple tus objetivos, para eso fuiste hasta allá no?', cada vez que escribo eso no me responde y pasan días hasta que me vuelva a hablar. Lo hace o cuando está muy animada porque aquel día el novio fue cariñoso o atento y cree que a partir de ese momento todo cambiará o cuando está muy triste y necesita contarle la discusión del día a alguien.
- En cualquiera de los casos siempre le aconsejo lo mismo, que ya debe sabérselo de memoria, pero no encuentro algo más sabio que decirle tampoco.
- La conocí hace 10 años en un curso preuniversitario.
- Ella me habló, recuerdo que era tímida y noté que hacía esfuerzo al hablarme. No me acuerdo de que iba la conversación, probablemente de cursos y de nuestros colegios, dijo que el nombre del mío le sonaba
- Me volvió a hablar al día siguiente, me preguntó si conocía a Esdras. Le dije que sí. Luego ella comentó que ese día en su colegio había recordado que Esdras había estudiado en el mismo colegio que yo, así que se lo preguntó y Esdras dijo que si me conocía (obviamente sí, era uno de mis mejores amigos hasta que se cambió de escuela, era gordito y me hacía reír todo el día).
- Nunca más volvió a asistir al curso.
- Meses después me habló por Messenger. Me preguntó si me acordaba de ella. Le dije que no y que no sabía quien era y menos aún si no me decía su nombre pues su correo me parecía desconocido. No volvimos a hablar durante buen tiempo, supongo que le parecí poco cortés o algo así.
- Me volvió a hablar por Messenger meses después. Esa vez si se identificó. Esa vez si la recordé. No tuvimos mucho de que hablar, casi ni la conocía. Pero lo cierto es que no dejamos de conversar por chat durante más de 04 años con cierta regularidad. Casi no recordaba su rostro, pero sí sabía mucho de su vida y ella también de la mía. Éramos como una especie de 'amigos por internet' con la curiosa salvedad que vivíamos a cuatro cuadras y aún así nunca se nos ocurrió vernos en persona.
- Se puede decir que juntos pasamos de la etapa 'ilusión adolescente' a la de 'realidad inevitable' cada quien en su propia historia. Lo más curioso es que teníamos a mucha gente en común a nuestro alrededor, es más, hasta llegó a conocer a la chica con la que estuve tiempo después y sin embargo nunca coincidimos.
- En el año 2009 por cuestiones del destino o yo que se, me matriculé a su misma carrera y universidad.
- En el año 2010 nos vimos en persona después de varios años. Ella me reconoció, yo no a ella, si hasta le pregunté 'hola, mmm, quién eres?' jaja.
- Los siguientes años nos pasamos casi igual a los primeros solo que hablando más de odontología. Yo de mi relación y ella como una suerte de consejera inexperta. Jaqueline nunca había tenido pareja y soñaba ser novia de cualquier estrella juvenil de Disney o del protagonista de la serie para teens de moda.
- Salimos algunas veces en grupo, muy pocas en realidad básicamente debido a que tenía que regresar máximo a las diez de la noche a su casa, no le gustaba caminar sola, cuando se trataba de ir a discotecas prefería no ir y ese tipo de cosas.
- En el año 2012 se fue a vivir a otra ciudad, debido a que en ésta, no podía aprobar los cursos de pre clínica de la carrera. Allí conoció a un cantante de cumbia, integrante de un grupo que estaba muy de moda en ese lugar. Bueno, vamos ... no es que haya mucha similitud entre sus ex amores platónicos y el cantante de cumbia, pero al menos era famoso y tenía el cabello largo (tiene una suerte de fijación por los hombres de cabello largo ... ¿? no le encuentro una explicación psicológica razonable xd)
- Meses después me contó en medio de una conversación como muchas otras, que por cierto, se le había olvidado decirme que estaba viviendo con él desde hacía unas semanas.
- Viajó junto a su novio por diversas 'giras' y tiempo después empezaron los problemas. Que le mintió, la engañó, le pidió perdón, la volvió a engañar, empezó a tomar demasiado, coqueteba con personas en vivo y también por internet, se empezaron a pelear, alguna vez la botó del departamento y ella no se fue, alguna vez la empujó hasta hacerla caer, alguna vez ella se encerró en el baño luego de darle una cachetada y él terminó rompiendo la puerta y cosas por el estilo.
- Olvidé mencionar, por si no resultó demasiado claro, que aquel ha sido su primer y hasta el momento único novio, pareja, enamorado, etc.
- Siempre le aconsejo lo mismo 'vive sola, cumple tus objetivos, para eso fuiste hasta allá no?', cada vez que escribo eso no me responde y pasan días hasta que me vuelva a hablar. Lo hace o cuando está muy animada porque aquel día el novio fue cariñoso o atento y cree que a partir de ese momento todo cambiará o cuando está muy triste y necesita contarle la discusión del día a alguien.
- En cualquiera de los casos siempre le aconsejo lo mismo, que ya debe sabérselo de memoria, pero no encuentro algo más sabio que decirle tampoco.
EVELYN
- La conocí hace un año en la clínica universitaria. La primera impresión que me dio fue la de ser demasiado seria (y dicen que yo soy serio jaja).
- No hablé con ella hasta semanas después cuando llevado por mi 'relajamiento post juerga sabatina', un domingo de reunión del grupo de la clínica, le empecé a decir cualquier cosa que ya ni recuerdo.
- Días después nos asignaron los miércoles como fecha en la que debíamos atender en el consultorio particular del jefe de la sala. Casi no hablé con ella las primeras horas. Luego fuimos a almorzar y en el lapso de las dos horas siguientes me hizo un resumen de su vida y yo le conté ciertos aspectos de la mía.
- Creo que desde ese día encontramos el uno en el otro, más que amistad, una suerte de alianza, la cual funcionó muy bien aquellos meses. Trabajábamos bien en equipo, lo cual no quiere decir que nos lleváramos de mil maravillas. Ella siempre me pareció algo terca y testaruda y creo que yo también se lo parecí a ella, pero cumplimos los objetivos. Bueno, ella yo no, pues pasó de curso y yo me quedé por razones que no comprendo completamente aún.
- Trabajamos juntos durante el verano. Y quizás el error fue conocernos más. Digo error, porque empezaron a disgustarme sus defectos. Es que la encontré muy contradictoria en su decir y su hacer. Es que en realidad, Evelyn me había parecido una persona con errores varios, pero con mucho poder de decisión para muchas de sus experiencias y en cierta forma admiré su temple. Semanas después reparé en que si bien es una persona decidida y perseverante, también era obsesiva, cargosa y debo decirlo, manipuladora.
- Hemos tenido varios desencuentros, básicamente porque me choca lo orgullosa que es, muchas veces prepotente, le falta mucha humildad. Reconozco que he perdido la confianza en ella, la encuentro bastante sombría, calculadora, hay un aire en ella que me indica que es capaz de muchas cosas.
- Algo en lo que no estoy de acuerdo es en su ambigüedad respecto a sus relaciones sentimentales. Ella según su propio relato, ha tenido dos relaciones importantes. La primera con un odontólogo graduado. Me parece que fue la más sólida aunque terminó pésimamente mal. Le fue infiel y fue demasiado cínico y fresco, al punto de haber puesto frente a frente a Evelyn con su 'nueva pareja/amante'. La segunda fue con un bachiller de odontología. Finalizó cuando una noche ella lo llamó por teléfono y le contestó una mujer diciéndole que estaba con él. Posteriormente según lo que me ha contado ha tenido una relación más que duró menos de un mes.
- Dije que la personalidad de Evelyn me parece sombría, ya que la comparo con las personas que sucumben a sus más bajas pasiones sin importarle nadie. Quizás sea extraño que lo diga yo, pero siento que trata a los hombres cual fichas de ludo. Aceptándolos y descartándolos según su apetito.
- Seguramente yo también le resulto menos interesante que antes y es que cada vez que puedo le digo mi parecer y ella nota inmediatamente que pensamos sumamente diferente.
- A veces me parece loca. (XD) Pasa de un estado a otro con suma facilidad. Puede haberte dicho tu vida y enfadarse, casi odiarte un día y al siguiente te trata con dulzura. Es como que vive atrapada en medio de su egocentrismo y algunas veces la alucino una suerte de Charlize Theron en 'The Monster' claro que en versión peruana, pelirroja y heterosexual.
- Considero que nuestra amistad no es realmente tal sino más bien una alianza de apoyo según nuestros intereses y posiblemente culmine cuando culmine también nuestra mutua necesidad académica.
SUSANA
- La conocí hace demasiados años, tantos que ya no puedo decirlo con certeza. Mas de diez sin lugar a dudas.
- Era la típica gordita carismática del salón. Todos nos parábamos apenas ella se sentaba y en fin... ese tipo de gorditas.
- Sí recuerdo la primera vez que hablamos, bueno ... la primera interacción con ella. Yo era el nuevo del salón, necesitaba algo... un tajador, un borrador, cualquier cosa. Volteo a pedirle prestado a la persona que se sentaba detrás mío. Me topo con una gordita con cara de pocos amigos, chascosa y mirándome con enojo. Me quedé en silencio un momento y de pronto me grita: Qué me miras!
- No volví a voltear nunca más, se me hizo recontra poco femenina y de lo más agresiva. Mientras el resto de niñas se preocupaban ya por verse bien, ella estaba todo el día con su melena larga en la cara, parecía le gemela mujer de Harold de Hey Arnold!. No exagero. Al menos tuve esa impresión durante los primeros años.
- Recuerdo también que nos hicieron hacer un trabajo en grupo y fuimos a su casa. Terminando de hacerlo mas o menos a las siete de la noche fuimos a comer algo por los alrededores. Luego de eso me ofrecí a acompañarla a su casa. Dijo que no, que era usual que saliera. Insistí. Regresamos dos horas después y encontramos a la madre de Susana en la puerta llorando y con toda la legión de tías, tíos, abuelos y primos preocupados por el paradero de la retoña y a punto de llamar a la policía.
- Al año siguiente se fue a vivir a otra ciudad y el posterior la cambiaron de sección. Solo volví a retomar contacto con ella el último año de la secundaria. Digamos que nos llevábamos mejor aunque a veces se me hacía un poco insoportable. Se enojaba con muchísima facilidad y le encantaba hacerse de rogar. Incluso una vez se enojó conmigo no se por qué y tuve como que perseguirla, ella apuró el paso y empezó a correr. Intentando cruzar una avenida se cayó en medio de ella y detuvo el tráfico. Todos sus cuadernos y libros se salieron de la mochila y su pantalón se rompió en ambas rodillas. La ayudé a levantarse, ella me quitó agresivamente los cuadernos de la mano y se fue.
- Ese mismo año casi al finalizar recuerdo que una vez en medio del campamento con la promoción, fui a tomar aire y me la encontré. Estaba triste y pensativa. Conversamos un buen rato y me contó que estaba triste por su familia, por su enfermedad y entre otras cosas dijo que quería ser farmacéutica y no pensaba en casarse y mucho menos en tener hijos, es más, le parecía una pesadilla.
- Perdimos contacto por un buen tiempo, ocasionalmente nos saludábamos por Messenger. Me preguntaba qué hacía, le respondía que una cosa y otra, como sucedía. Ella me decía que su vida no había cambiado mucho.
- Dejamos de hablar por varios años. No supe más de ella hasta que me empezó a saludar por el Facebook. Cruzábamos un par de líneas o hablábamos muy poco. La sentía como de esas amigas en las que el tiempo pasa tanto que ya no sabes qué decirles así que no les dices nada. En 2013 las charlas eran más frecuentes y en Julio decidí contarle mucho de lo acontecido los últimos meses, en relación a Vladimir.
- Todo aquello motivado por ella misma, quien sorpresivamente se mostró muy 'open mind' y abierta a mi historia. Pasamos varias horas y días conversando por chat o en vivo. En realidad decir conversar es inexacto. Yo hablaba y ella me escuchaba. Era un monólogo no porque no la dejara hablar, sino porque ella no tenía mucho que contarme, más que su historia platónica con un ex monaguillo de la iglesia, de quien estuvo años de años platónicamente enamorada hasta que un día decidió confesárselo y él le dijo que la tenía como una buena amiga.
- Debo reconocer que el apoyo de Susana fue muy bueno. Me animó y me dio nuevos aires con respecto a mi forma de pensar o actuar. Y se mostró muy dispuesta a ayudarme y ha tratado desde el inicio bien a Vladimir, le tiene mucho cariño. Eso no lo hace cualquiera, así que se lo agradeceré siempre, es una buena amiga. Y eso también conlleva que siempre me ha dicho lo que piensa así vaya contra lo que yo pienso y viceversa. Nos hemos enojado muchas veces, pero otras tantas hemos olvidado las discrepancias.
- Nuestro trato es menos regular pues dedico más tiempo a Vladimir, pero no perdemos el contacto por mucho tiempo. Creo que en cierta forma ella vivió a través mío durante varios meses hasta que seguramente decidió hacerlo por ella misma.
- Estuvo buscando personas con quienes salir por internet ya que de los que conocía en persona ninguno cumplía con sus expectativas. Cuando hablo de expectativas me refiero a lo físico (piel clara, etc etc un montón de tonterías más) y quien pueda soportarla. Encontró un día a uno, ha sido su primer enamorado oficial y también la primera persona con la que ha tenido una relación 'fuerte' (sí creo que me dejo entender). No puedo decir mucho pues ella ya tiene edad como para vivir eso y mucho más, aunque sí me parece que en un mes ha apurado mucho el paso.
- Considero que su relación está dada por su lado básicamente guiada por una necesidad de compañía y vivir (por fin) algo distinto a 'hacer nada'. Osea haciendo algo ya es distinto. Y es por ello que viviendo mi historia como si fuera la suya por muchos meses la hizo sentirse viva. Creo que también lo hizo porque todo la tomó por sorpresa, le pareció una historia muy bonita o yo que se. Quizás como ella dice me notó muy cambiado con relación a mi forma de ser o tomar las cosas mientras estaba en el colegio. En fin, encontró una historia que vivió de alguna manera y le hizo dar ganas de vivir la suya propia.
- Y por parte de su pareja, el 'sherete', pienso que en definitiva el interés primordial ha sido el sexual. De hecho, pienso que lo sigue siendo. Mas allá de eso, pueden ser un montón de posibilidades.
Ellas son en este momento las tres mujeres más cercanas a mí en un tema amical. Por qué mi acercamiento a ellas? Es que tienen algo en común? Las siento demasiado distintas. O tal vez no?
- La conocí hace demasiados años, tantos que ya no puedo decirlo con certeza. Mas de diez sin lugar a dudas.
- Era la típica gordita carismática del salón. Todos nos parábamos apenas ella se sentaba y en fin... ese tipo de gorditas.
- Sí recuerdo la primera vez que hablamos, bueno ... la primera interacción con ella. Yo era el nuevo del salón, necesitaba algo... un tajador, un borrador, cualquier cosa. Volteo a pedirle prestado a la persona que se sentaba detrás mío. Me topo con una gordita con cara de pocos amigos, chascosa y mirándome con enojo. Me quedé en silencio un momento y de pronto me grita: Qué me miras!
- No volví a voltear nunca más, se me hizo recontra poco femenina y de lo más agresiva. Mientras el resto de niñas se preocupaban ya por verse bien, ella estaba todo el día con su melena larga en la cara, parecía le gemela mujer de Harold de Hey Arnold!. No exagero. Al menos tuve esa impresión durante los primeros años.
- Recuerdo también que nos hicieron hacer un trabajo en grupo y fuimos a su casa. Terminando de hacerlo mas o menos a las siete de la noche fuimos a comer algo por los alrededores. Luego de eso me ofrecí a acompañarla a su casa. Dijo que no, que era usual que saliera. Insistí. Regresamos dos horas después y encontramos a la madre de Susana en la puerta llorando y con toda la legión de tías, tíos, abuelos y primos preocupados por el paradero de la retoña y a punto de llamar a la policía.
- Al año siguiente se fue a vivir a otra ciudad y el posterior la cambiaron de sección. Solo volví a retomar contacto con ella el último año de la secundaria. Digamos que nos llevábamos mejor aunque a veces se me hacía un poco insoportable. Se enojaba con muchísima facilidad y le encantaba hacerse de rogar. Incluso una vez se enojó conmigo no se por qué y tuve como que perseguirla, ella apuró el paso y empezó a correr. Intentando cruzar una avenida se cayó en medio de ella y detuvo el tráfico. Todos sus cuadernos y libros se salieron de la mochila y su pantalón se rompió en ambas rodillas. La ayudé a levantarse, ella me quitó agresivamente los cuadernos de la mano y se fue.
- Ese mismo año casi al finalizar recuerdo que una vez en medio del campamento con la promoción, fui a tomar aire y me la encontré. Estaba triste y pensativa. Conversamos un buen rato y me contó que estaba triste por su familia, por su enfermedad y entre otras cosas dijo que quería ser farmacéutica y no pensaba en casarse y mucho menos en tener hijos, es más, le parecía una pesadilla.
- Perdimos contacto por un buen tiempo, ocasionalmente nos saludábamos por Messenger. Me preguntaba qué hacía, le respondía que una cosa y otra, como sucedía. Ella me decía que su vida no había cambiado mucho.
- Dejamos de hablar por varios años. No supe más de ella hasta que me empezó a saludar por el Facebook. Cruzábamos un par de líneas o hablábamos muy poco. La sentía como de esas amigas en las que el tiempo pasa tanto que ya no sabes qué decirles así que no les dices nada. En 2013 las charlas eran más frecuentes y en Julio decidí contarle mucho de lo acontecido los últimos meses, en relación a Vladimir.
- Todo aquello motivado por ella misma, quien sorpresivamente se mostró muy 'open mind' y abierta a mi historia. Pasamos varias horas y días conversando por chat o en vivo. En realidad decir conversar es inexacto. Yo hablaba y ella me escuchaba. Era un monólogo no porque no la dejara hablar, sino porque ella no tenía mucho que contarme, más que su historia platónica con un ex monaguillo de la iglesia, de quien estuvo años de años platónicamente enamorada hasta que un día decidió confesárselo y él le dijo que la tenía como una buena amiga.
- Debo reconocer que el apoyo de Susana fue muy bueno. Me animó y me dio nuevos aires con respecto a mi forma de pensar o actuar. Y se mostró muy dispuesta a ayudarme y ha tratado desde el inicio bien a Vladimir, le tiene mucho cariño. Eso no lo hace cualquiera, así que se lo agradeceré siempre, es una buena amiga. Y eso también conlleva que siempre me ha dicho lo que piensa así vaya contra lo que yo pienso y viceversa. Nos hemos enojado muchas veces, pero otras tantas hemos olvidado las discrepancias.
- Nuestro trato es menos regular pues dedico más tiempo a Vladimir, pero no perdemos el contacto por mucho tiempo. Creo que en cierta forma ella vivió a través mío durante varios meses hasta que seguramente decidió hacerlo por ella misma.
- Estuvo buscando personas con quienes salir por internet ya que de los que conocía en persona ninguno cumplía con sus expectativas. Cuando hablo de expectativas me refiero a lo físico (piel clara, etc etc un montón de tonterías más) y quien pueda soportarla. Encontró un día a uno, ha sido su primer enamorado oficial y también la primera persona con la que ha tenido una relación 'fuerte' (sí creo que me dejo entender). No puedo decir mucho pues ella ya tiene edad como para vivir eso y mucho más, aunque sí me parece que en un mes ha apurado mucho el paso.
- Considero que su relación está dada por su lado básicamente guiada por una necesidad de compañía y vivir (por fin) algo distinto a 'hacer nada'. Osea haciendo algo ya es distinto. Y es por ello que viviendo mi historia como si fuera la suya por muchos meses la hizo sentirse viva. Creo que también lo hizo porque todo la tomó por sorpresa, le pareció una historia muy bonita o yo que se. Quizás como ella dice me notó muy cambiado con relación a mi forma de ser o tomar las cosas mientras estaba en el colegio. En fin, encontró una historia que vivió de alguna manera y le hizo dar ganas de vivir la suya propia.
- Y por parte de su pareja, el 'sherete', pienso que en definitiva el interés primordial ha sido el sexual. De hecho, pienso que lo sigue siendo. Mas allá de eso, pueden ser un montón de posibilidades.
Ellas son en este momento las tres mujeres más cercanas a mí en un tema amical. Por qué mi acercamiento a ellas? Es que tienen algo en común? Las siento demasiado distintas. O tal vez no?








