El 20 de
diciembre de 2025 me cambiaron de oficina y al día siguiente ya sentía dolor.
Aquel que inicia como dolor muscular cada vez más intenso y termina con afección
generalizada e inflamación.
He tenido a la espondilitis
dormida desde hace más de un año y la fibromialgia a raya, con breves episodios
molestos pero que se solucionaban con tratamiento, masajes y medicación rápida.
Creí tener todo bajo control, planeé viajes, cursos, mi alma se llenó
nuevamente de esperanza. Supe que siempre la padecería pero que podía mantenerla
a raya.
Pero esta vez se
que no ocurrirá eso. Mi espalda me duele, arde, confunde, hostiga y me recuerda
que tengo una enfermedad de la que no moriré pero que mata en vida. La odio, la
detesto, odio y detesto mis cicunstancias. Odio que no me deje ser feliz, odio
que irrumpa en mis planes y no me deje desenvolver.
No se que hacer,
estoy emocionalmente conflictuado, soy demasiado fuerte para estar aquí sentado
mientras el fuego del dolor me consume pese a medicamentos e inyecciones. Soy
demasiado fuerte para no llorar aún cuando la fuerza de la afección consume
hasta el último milímetro de mi cuerpo.
¿Qué hacer? No
encuentro solución. Seguramente el sacro se me inflamará y seguirá un cuadro
generalizado de dolor e inflamación que podrá durar mucho tiempo y que
carcomerá mi voluntad para finalmente terminar abandonándolo todo. Una vez más
renunciando a mi seguridad y sueños. Vuelve aquel indeseado fantasma.
¿Ese será mi
destino cíclico? Ruego a Dios que no, ruego a Dios que todos los meses que
estuve en remisión regresen, pero el dolor agota, afecta mentalmente, me loquea
y atormenta. He tomado muchas pastillas y me hice poner muchas inyecciones. Me
siento aletargado, torpe, no tengo lucidez pero aún así, sumamente adolorido.
Quiero salir
corriendo y dormir por meses, no quiero vivir así y no tengo la menor idea de cómo
solucionar lo que siento ahora. Creí tener en la palma de la mano la enfermedad
pero la verdad es que no tengo ni idea de que hacer ahora.
Mi voluntad está al límite y mis ganas de rendirme aumentan cada segundo más.
Auxilio.