domingo, 1 de marzo de 2015

NOT SAND STORM

Es de noche,

Hace frío,

Regresas a tu casa,

Apuras el paso,

Hace frío pero no te importa demasiado,

En tan solo unos minutos estarás abrigado.

Está oscuro,

Observas los semblantes de las pocas personas que se cruzan en tu camino...

...algunas tristes, otras felices. Piensas un poco y reparas en que te sientes ajeno a todo aquello.

Disminuyes el paso, pones las manos en los bolsillos. 

Te detienes en seco.

Sacas el celular y oyes una canción.

Tomas aire.

Entras a tu casa. 

Procuras no toparte con nadie.

Si acaso vas por algo de comer,

Te recuestas,

Está mas oscuro que en la calle y hace mucho más frío,

No puedes dormir.

Escuchas música. Oyes pasos fuera de tu habitación que te estremecen.

Ruegas que nadie te toque la puerta.

Luego piensas en los semblantes de las personas y te preguntas por qué te sentiste ajeno. 

Concluyes que hay algo que te impide sentir ...

... Sentir cualquier cosa... Algo que anula el momento. Alegría o tristeza, el calor de tu casa, la paz inexistente.

Sonríes un momento recordando los momentos graciosos del día.

Se te desdibuja la sonrisa. Dulce miseria al fin de cuentas.

No paras de dar vueltas. Oyes mas canciones. Desearías dormir. 

Es en vano.

Te quedas horas de horas con los ojos abiertos.

Tu mente es una tormenta de arena,

Pero no aquella tormenta que te permitía caminar aún con todo en contra,

La que te abría dimensiones nunca imaginadas por nadie, pero que sin embargo tú siempre soñaste.

Te hablas a ti mismo: 'Apacigua la tormenta de arena de tu mente'.

Te quedas en total silencio un buen momento más ...

Te empieza a vencer el sueño

Vas cerrando los ojos y te dices a ti mismo: No es la tormenta de arena...

SE LLAMA CONSCIENCIA.