Uno de los hechos más "divertidos" de ver las cosas de manera "distinta" es darme cuenta de varias cosas en las que antes no reparaba.
Me refiero a personas concretas, personas que hasta hace algunos meses me parecían seres comunes y corrientes y a las que ahora miro con otro "ojos".
No, no es que me gusten. Pero igual los miro con otros ojos.
- El PRIMERO. Se trata de un aplicadísimo y responsabilísimo alumno de la facultad. En otras palabras, el llamado "chancón", "ratón de biblioteca". A él recuerdo que lo molestaban de "rarito" en la clase cuando recién empezábamos la U. Yo asumía que lo hacían porque era el más tranquilo, estudioso, no se metía con nadie, no hablaba malas palabras y no tenía enamorada. En ese entonces solo me parecía una excepción a la regla pero ahora me di cuenta de que son demasiadas coincidencias. No es que lo observe, es más fue sin querer. En realidad es demasiado, demasiado obvio que es gay y nunca salvo ahora, me di cuenta de ese pequeño detalle. No es amanerado, pero sí delicadito, pulcro, etc.
Para mi mala suerte (por ahora) es amigo de uno de mis amigos virtuales (que gracioso suena) y cada vez que nos encontramos me mira muy extraño. Obviamente que se ha dado la molestia de estudiarme, y sabe de mí y mis circunstancias, estoy seguro. No me gusta la sensación de sentirme expuesto, destapado, etc.
En todo caso me parece una buena persona, así que todo tranquilo.
- El SEGUNDO. Se pasaba la vida publicando en su FB posts y memes como "soy distinto y qué" etc. etc. Ahora último publicó que es gay, osea se destapó y varias personas me han comentado el caso en la U. El típico chisme: sabías que X es ...? quién lo diría!
Me pregunto cuáles habrán sido los motivos de su decisión. Bueno, debe ser el tener una vida libre y sincera pero creo que el precio a pagar al menos en nuestra ciudad y sociedad es muy alto.
No es amanerado, es más, sino fuera por sus publicaciones, nadie lo sospecharía.
Con él una vez ocurrió una anécdota que recién ahora la entiendo.
Érase el 2010. Teníamos prácticas en un hospital y por orden alfabético me tocaba estar en su grupo. También estaba con nosotros una de mis mejores amigas con la que en ese entonces recién nos estábamos conociendo y que estudiaba conmigo en el Cultural.
El tema es que como yo paraba con ella y él siempre pero siempre se interponía, llegué a pensar que ella le gustaba. Y fueron tantas las veces que hacía lo mismo, que recuerdo una vez le pregunté: te gusta ella o algo así? por si acaso no tengo paltas con eso. Y recuerdo clarito que respondió: Mm en realidad ella no.
Medio tonto como siempre, jamás analicé su respuesta y ahora recién la entiendo.
- El TERCERO. A él también lo molestaban en su clase. Ya terminó la Universidad y a diferencia del PRIMERO, no es tan evidente. Es bien chancón y muy desenvuelto. Extrañamente, siempre noté en él algo .. que ahora sé que es pero que antes solo lo llamaba "algo extraño". Es bien observador, analítico, creo que es eso. Viendo unas fotos en el FB vi una pic suya con un "grupito" así que me di cuenta por eso.
- El CUARTO. Es amigo del TERCERO. Casi nunca noté su presencia, es decir, es de las personas que están pero no están. Callado, tranquilo (bastante) buena gente. Creo que casi nunca hablé con él hasta hace unas tres semanas cuando se dirigió a mi por Internet. Fiel a mi estilo (nunca me doy cuenta de nada jaja) no noté nada raro en que lo hiciera por primera vez, pensé que necesitaba algo de la U. Y de pronto me empezó a hablar de temas personales y fue entonces cuando entendí la "situación".
Es que eso del FB es como un reguero de pólvora. Comentas la foto o publicación de "uno" y tan solo por eso te llueven solicitudes. Es como un código, quien comenta o le da like a la foto de un hombre es porque "es".
Me da desazón la idea de estarme exponiendo tanto. Tampoco es la idea no? Sencillamente por ahora, prefiero no tener contacto con nadie o en todo caso con la menor cantidad posible de "ellos". Por la sencilla razón de que estoy en proceso de ubicaína en el tiempo y espacio.
No quiero que la inexperiencia me juegue mal.
- El QUINTO. El más evidente y declarado de todos. Nunca nos llevamos bien pero no por su opción, sino porque siempre nos caímos mal. Trabaja en la TV. El semestre pasado tuvimos un cruce de palabras durante una exposición que hice y que él intentó boicotear jaja.
En un mes me he dado cuenta de estos cinco casos y cuántos más habrán.
Me siento como un ratón que se escapa de su eterna jaula y al que todo le parece asombroso y extraño. Jaja.
