El día viernes, en el receso de la clínica, estuve conversando con un amigo al que noté bastante ido y me contó que hace unas semanas había terminado con su enamorada luego de un año y medio de relación. Me dijo que él había estado intentando arreglar las cosas de muchas maneras, pero que en las últimas horas ha terminado por aceptar que aquello no da para más.
En realidad, esa es una historia que tiene mucha madera para cortar, pero haciendo un breve resumen puedo decir que todo el salón pensó desde siempre que esa relación no duraría mucho pero para sorpresa y como tapón de boca terminó durando un tiempo considerable. Ellos muy distintos pero parecidos en lo más importante. Hasta ahí todo andaba bien, no había nada de extraño.
Hasta que un día en una salida de grupo al centro de la ciudad, algunos compañeros y quien escribe esto, pudimos ver a la autodenominada 'gata' de la mano con otra persona. El sentido lógica y la prudencia de la mayoría hizo olvidarnos del asunto, pero al parecer no todos pensamos igual, porque 'el chino' igual se terminó enterando y ese fue el inicio del fin.
Bueno, hoy por hoy, una historia bastante común supongo. Igual decepciona la falta de valentía de las personas al no tener el valor de decir 'ya no te quiero'.
Lo que sí llamó mi atención no fue el despecho desmedido que esta experiencia originó en 'el chino', sino su reacción desmedida. Empezó a hablar muy mal de la 'gata' y hoy me contaron algunos amigos que fueron a tomar unos tragos y que 'el chino' empezó a hablar pestilencias de ella y hasta a rebelar cosas íntimas .... pfff.
No sé si el amor o la ilusión se pueda convertir alguna vez en odio. Sí creo en el derecho de las personas a enojarse y rabiar por lo mal que se pueda portar alguien. Es humano y normal. Pero hay que cuidar la boca. Por más decepción y coraje que se pueda sentir, hay asuntos que se deben quedar en uno mismo. Aún si hay el instinto de 'destruir y de vengarse', intentemos hacer realidad esa frase de: 'el cerebro y el corazón de una persona debe estar lleno de palabras, de momentos y sensaciones, pero al mismo tiempo, debe ser un profundo mar de secretos cuando éstos son de a dos'.
No es bueno salir a gritar a los cuatro vientos cosas íntimas que solo deben quedar entre dos. Lo íntimo es íntimo. Así que un jalón de orejas al chino, bueno varios en realidad y otros 25 a la gata por su minina y casquivana conducta. Solo por el cariño que él alguna vez le tuvo debería frenar esa lengua y no convertirla en viperina. Respetemos y no hagamos lo que no nos gustaría que hagan con nosotros.
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Esta noche fue una noche de preparar informes y la clase de mañana. Una noche con muchas sensaciones, todas contradictorias.
Una noche en la que me doy cuenta lo malo y grave que puede llegar a ser el orgullo.
En serio, para que una relación inicie y marche adecuadamente debe haber entrega de las dos partes y eso no solo se limita a tener iniciativa, sino a sentarse un día y decirse las cosas tal cual se sienten y responder las preguntas que se tengan.
No hay nada peor que tratar de pasar un buen momento, pero que de rato en rato te ronde la idea de que la otra persona desconfía de ti y que lleva consigo dudas ... y no expresarlas y guardárselas y almacenarlas... eso es no entregar. A mi es me frena y confunde. El hecho de sentirme atraído por alguien y hablar y verlo sonreir y tener ganas de decirle lo que sientes, de demostrárselo, pero pocos segundos después pensar que en su cabeza hay ideas y probablemente prejuicios no comunicados por servir de 'autoprotección' que es esa a veces necesaria costumbre de tener un 'as bajo la manga para no resultar vulnerables si es que algo no llegara a funcionar', pero que al final termina siendo 'un rocón' en el camino para algo que desde el inicio debe ser sincero.
Una noche en la que me doy cuenta lo malo y grave que puede llegar a ser el orgullo.
En serio, para que una relación inicie y marche adecuadamente debe haber entrega de las dos partes y eso no solo se limita a tener iniciativa, sino a sentarse un día y decirse las cosas tal cual se sienten y responder las preguntas que se tengan.
No hay nada peor que tratar de pasar un buen momento, pero que de rato en rato te ronde la idea de que la otra persona desconfía de ti y que lleva consigo dudas ... y no expresarlas y guardárselas y almacenarlas... eso es no entregar. A mi es me frena y confunde. El hecho de sentirme atraído por alguien y hablar y verlo sonreir y tener ganas de decirle lo que sientes, de demostrárselo, pero pocos segundos después pensar que en su cabeza hay ideas y probablemente prejuicios no comunicados por servir de 'autoprotección' que es esa a veces necesaria costumbre de tener un 'as bajo la manga para no resultar vulnerables si es que algo no llegara a funcionar', pero que al final termina siendo 'un rocón' en el camino para algo que desde el inicio debe ser sincero.
Eso es también empezar de cero. Como en aquel cuento, en el momento en el que el tigre dice: Yo soy un tigre y la cabra dice: Yo soy una cabra ... ese es el punto de partida si es que se pretende tener algo: la verdad y preguntas con respuestas. Y dejar de lado eso de 'no quiero caer' porque con esa premisa ya se le está poniendo un límite o tope a algo que no debería tenerlo, porque su naturaleza es ser infinito.
Saltar es creer en el otro, mirarse a los ojos y no tener dudas, es lograr verse como pareja y amigos. Es llenarse de agallas, decirse las cosas, entregarse de verdad y sin reparos y lanzarse a la cuenta de 1,2 ...3.
Para eso no se necesita ser un tigre ni un gato ni una cabra o un perro. Para eso se necesita decisión.
Her mind is definitely twisted
She's got her mercedes benz
She's got a lotta pretty, pretty boys
That she calls friends
How they dance in the courtyard
Sweet summer sweat
Some dance to remember
Some dance to forget
Mañana (hoy ya) será un día bipolar. En la mañana me llamarán teacher y en la tarde doctor, así que a enchufarse el cargador y... a dormir.