Una de las cosas que me pueden llegar a fastidiar más es la viveza del engaño.
Felizmente he logrado desarrollar una clase de sentido que me hace alejar a las personas que pueden resultar de peligro o malos elementos.
Es cansino vivir compitiendo aún cuando la vida es una competencia.
Pero si se quiere competir y 'aprovechar' oportunidades por qué buscar hacerlo en la mesa y no en la cancha. ¿Tan difícil es caminar derechos?
