- Ordene a las tropas retirarse de Paris, por favor su alteza. No permita que la familia real muera junto con los plebeyos.
- ... no ... no podría hacerlo Oscar.
...
- Oscar por qué lloras, como...si no fuéramos a vernos nunca más.
- Au Revoir su alteza.
- Au Revoir mi querida Oscar.
Au Revoir, nos vemos pronto. Pero Maria Antonieta y Oscar sabían que este era un adiós y para siempre.
Ni siquiera una amistad tan calurosa podía luchar en contra de la pared de la reina de la Nación.


