Aprendí a defenderme,
sin utilizar la venganza.
Aprendí a protegerme,
de quien mientras me traicionaba gritaba.
Aprendí a comprobar que los prejuicios son prejuicios,
pero que siempre hay que confiar en eso que llamas instinto.
Si vas por la vida haciendo mal,
tarde o temprano serás tú quien termine mal.
No te acostumbres a vivir
aprovechándote de los demás,
porque un día llega 'la piedra de tu zapato'
aprovechándote de los demás,
porque un día llega 'la piedra de tu zapato'
y se encarga de poner las cosas en su lugar.
Y si pones como excusas tus 'alas de metal',
nunca te olvides que llevo dentro una mente
de fuego incandescente.
de fuego incandescente.
And now ... Sashay away.
