domingo, 12 de mayo de 2019

#MOM

El día en que caí en cuenta que mi madre no era perfecta, sufrí una desilusión muy grande. 

No solo no era perfecta, sino que había cometido y cometía muchos errores. Empecé a notar sus defectos, empecé a oponerme a algunas de sus decisiones, pero entonces la amé aún más. La amé más porque aprendí a valorar su esfuerzo, su autocontrol y su entereza. Aprendí que el mundo no siempre es un lugar bueno, pero el amor incondicional hace que estar aquí valga la pena. El amor de una madre es único e irrepetible. Es aquella persona que te amará todos los días sin parar. 

'Me alimentaste, me vestiste, cuidaste de mí, me llenaste de amor. Recuerdo nuestras danzas, nuestras risas, nuestros juegos y las muchas veces que secaste mis lágrimas. Recuerdo tu sonrisa a pesar que tu corazón lloraba, gracias madre por quererme y porque sé que lo harás en mis momentos de luz y aún más cuando me encuentro en medio de las tinieblas. Siempre has aliviado mis penas así no te las confesara. No es necesario, siempre sabes lo que siento sin tener que decírtelo. Quiero ser un mejor ser humano cada día y se que eso te hará muy feliz'.