Fácil. Para mí leer es aislarse en el océano de otras ideas.
De historias que no son las mías, pero que las hago mías.
Leer es la forma más fácil de volar, equivale a sumergirse, a navegar por océanos y subir hasta los astros. Un libro es una nave con alas que te permite llegar a donde quieras a través de la imaginación.
Leer fue mi actividad favorita durante mucho tiempo.
El 'culpable' (héroe) fue mi abuelo.
Recuerdo perfectamente aquellas semanas cuando me prometía darme algo que me gustaría mucho a cambio de que hiciera las cosas bien, que acepte ir a estudiar (lo detestaba... bueno lo detesto, solo que ahora sí lo hago) y yo todo emocionado haciendo lo que me pedía a cambio de la 'sorpresa'. Y cuando llegó el momento ... un libro, sin dibujos encima jaja. Me enojé con mi abuelo y dejé el libro por cualquier lado.
Años después, cuando él ya había muerto, un día lo encontré y empecé a leerlo. Esa fue la primera vez que leí uno completo. Tendría 8 años y desde entonces no paré.
Descubrí además que en su casa de campo, mi abuelo tenía una pequeña biblioteca personal, la que hice mía.
Pasé muchas tardes sentado bajo el enorme árbol que había frente a esa casa leyendo y gracias a ello, viajando a través de mundos desconocidos.
Pasaron los años y se me fue haciendo costumbre comprar uno o dos cada vez que salía. Los 'estancos' se convirtieron en mi parada obligatoria y supe sacarle el jugo a las bibliotecas de los lugares donde estudié o tomé cursos. Lo cual nunca me hizo un ratón de biblioteca. Tampoco es que me pasara el día leyendo libros. Simplemente le dedicaba un poco de mi tiempo libre a esa actividad y gracias a ello, plasmar en palabras lo que pienso se ha hecho tan sencillo y espontáneo con el tiempo.
Y cual amnesia de mediano plazo, lo olvidé hasta el sábado en que me di cuenta que hacía varios meses no había leído ni uno solo, justo cuando al instituto llegaron lotes de libros y novelas en inglés. Sí me sorprendió bastante el haber dejado de lado ese viejo hobby sin siquiera notarlo. Definitivamente ando más perdido que la Mamá de Marco.
Ya tengo tres conmigo y no sé por cuál empezar.



