miércoles, 5 de junio de 2013

PESADILLA


Sentí ganas de cerrar un rato los ojos, podía darme licencia de hacerlo por unos minutos. 

Así pasó. Y me quedé dormido.

Esta tarde y después de muchísimo tiempo, tuve una pesadilla.

No, no era la misma que tenía recurrentemente cuando era niño, esa de estar cayendo y sentir el vacío y justo antes del golpe, despertar.

Era otra distinta.


Hacía frío. Estaba oscuro. Sabía que no era la hora adecuada pero desperté y me levanté. Me di cuenta que había llovido, todo estaba húmedo. Dudé antes de salir de la casa, pero lo hice.

El ambiente era bizarro, pesado. Igual continué, me dirigí a un bosque. Fui avanzando poco a poco dudando, a paso lento. 

Estando cerca me di cuenta.

Divisé lo que buscaba. Sí, ahí estaba...

... pero también se encontraba en el lugar un extraño, que tomó el objeto buscado. 


Lleno de sorpresa y confusión, pensé en retroceder, pero en lugar de ello avancé. 

- 'Eso es mío', dije.

El extraño sonrió. Me enseñó el objeto. 

Tenía su nombre, me había equivocado, no era mío, era suyo.

Luego señaló el árbol.

Sorprendido vi que el que tenía en su mano solo era uno de tantos. Pegados ahí habían muchos, todos con distintos nombres.

Busqué el mío y finalmente lo encontré.

Me sentí frío, como la madrugada, como el temporal, como la noticia, como la circunstancia que acababa de pasar.

Dando media vuelta no supe explicarme cómo me sentía. Luego comprendí. No me gustó la sensación de ser 'un nombre más'... y lo peor de todo, saber que a pesar de ello no haría nada para evitar ser uno.

Tuve la necesidad de regresar a mi casa. Corrí. Llegué, hacía frío.


Y luego ... desperté o me despertaron, da lo mismo.


Estuve intranquilo toda la tarde, extrañado por la sensación que persistía aún estando despierto.

 Pero ya a esta hora mejor. Normal quiero decir.

No sé cuanto tiempo viviré o si llegaré a viejo, supongo que no. Pero nunca olvidaré este 2013, donde nada pero nada termina siendo como se supone que debe ser, ni siquiera las pesadillas.



Siempre te amé Amaia...

pero esta vez no.
shhh ...cierra la boca,
... que eso lo decido yo.