'SI TE JODE COMO SOY ENTONCES NO ME MIRES'.
Tener a Irving como compañero de trabajo es bacán, pero tenerlo como amigo es ... divertido, por decir lo menos. Hace cosas y me empuja a hacer cosas que solo no me atrevería. Además, con él aprendo mucho acerca de manera de actuar en este 'mundillo' tan nuevo para mí.
Entre el grupo de profesores del instituto de inglés donde trabajamos hay gente de todo tipo, gente vieja, gente joven (orgullosos nosotros de estar en esa categoría), personas dedicadas íntegramente a la enseñanza del inglés (la mayoría) u otros que utilizan la labor como una especie de hobby/empleo (mi caso y unos cuantos más). Bueno mi caso es particular, pues los que tienen otra carrera, la tienen afín a la docencia, a los idiomas. Yo en cambio estudio odontología y siempre cuando lo digo me preguntan: ¿Y qué tiene que ver odontología con enseñar inglés? No lo sé, es una combinación loca pero placentera (del cielo a la tierra y viceversa).
Entre todo esa 'fauna' angloparlante hay una 'miss' llamada Magda.
Super 'open mind' ella. Base 4 (casi 5), soltera, sin compromiso ni hijos. Se autodefine como 'una mujer de mundo'. Alguna vez nos contó que se fue a estudiar a Bielorrusia en sus años mozos y que allí vivió al parecer su única experiencia amorosa. Según ella, allí conoció a un árabe que la pretendía. Me contó que al comienzo eran amigos, pero que luego ella se dio cuenta que su pretendiente era extraño y obsesivo. Dice que el punto de quiebre ocurrió cuando el árabe le pidió matrimonio, aún cuando solo tenían cinco días de enamorados (ella abre los ojos como platos mientras dice la palabra 'cinco'). La 'Julieta' de la historia, obviamente respondió que no y entonces él empezó a acosarla (me da risa cuando imagino la escena). Debido a esto, la tía Magda (en ese tiempo señorita, bueno lo sigue siendo) huyó despavorida a su país natal y desde aquí se enteró que el árabe la seguía buscando hasta debajo de las piedras.
Incluso una vez, cuando le preguntamos si tenía cuenta de Facebook nos dijo que no porque 'si el árabe la encontraba era capaz de venir a buscarla!' (un mate de risa).
Me gusta conversar con ella. Es bien loca, supongo que esa es la razón. Y ella conmigo, porque me puede hablar de cualquier cosa y yo siempre tengo recursos para responderle. Pero Irving la detesta y no por loca, sino porque al parecer Magda tiene una fijación con las 'contexturas corporales'.
¿Qué cosa? Bueno, paso a explicarlo.
¿Qué cosa? Bueno, paso a explicarlo.
Ella es de las personas que apenas te ven, ya están listas para dar su veredicto: Oye te haz engordado/ ¿Has adelgazado o me parece?/ ¿Qué ha pasado?, te veo flaco!/ ¿No has pensado en hacer dieta?...solo por poner algunos ejemplos.
Por mi parte, entiendo que haya toda una usanza a conservarse y verse 'saludable' ¿?, que hay ciertos 'cánones estéticos' que están primando y que el mundo actual nos vende eso. Ni modo. Pero de ahí a andar de jueces deliberantes del peso y contextura de los demás, mmm no.
Ayer estábamos en la sala de coordinación (algo así como una sala de profesores, donde están los casilleros y todo eso) y como Irving y yo estábamos en plena conversa se acercó a nosotros y nos tocó ser el punto de su escrutinio:
- Andréi! ¿Estás ahora de lunes a viernes? Qué bien! pero hombre! tú no subes de peso por nada, yo con este calor me estoy derritiendo, cuidado tú porque puedes desaparecer (y luego la típica risa 'jojojojo' de tía cuarentona) y y yo con mi cara de buena gente (jajaja si si qué graciosa que eres ... tía de la chingada).
Y luego...
Y luego...
- Irving! No te había visto. Tú en cambio estabas a punto. Pero hombre qué ha pasado! El gimnasio está cerrado últimamente o ya sé ... mucho KFC, Burger King. Hasta rollitos te vi en la mañana ooops! (Irving no sonrió sino que puso su peor cara de 'vieja de mierda te callas o te callo')
Gracias a mi prudencia, me amarro la boca no le suelto una precisión sanguinaria acerca de lo que veo en ella, que no es precisamente un figurín estético.
Pero mi estimado compañero/amigo, que no tiene pelos en la lengua (me cae bien por eso, es lo que a mí me gustaría ser pero nunca seré) apenas la tía pareció irse dijo: Un día de estos esa tía me va a encontrar con la boca desabotonada. A ver qué le puedo decir...
- Pero Magda. ¡Cómo te atreves a usar ese tipo de blusa! Pareces una gestante senil.
- Pero Magda. Si tú te derrites de calor, vamos a tener suficiente sebo líquido como para freír una vaca entera.
- Pero Magda! Qué aterrador y frustrante debe ser tener esa desproporción y rechonchez en el vientre y no tener dinero para hacerse una liposucción.
Irving se había desfogado y yo me mataba de risa, casi tirado encima de la mesa, cuando de pronto escuchamos que alguien cerraba un casillero. Era la susodicha, que aún no había salido de la habitación. Lo había escuchado todo.
Los dos nos quedamos petrificados. Y no hicimos nada más.
Luego Irving dijo: No le voy a pedir disculpas a la tía. Que no joda. Yo soy el único que puede estar feliz o infeliz con mi peso. En realidad me importa un rábano lo que los demás piensen de mí, ya lo sabes. Si le jode como somos entonces que no nos mire.
Bueno, seguramente no es lo más políticamente correcto, pero ... al diablo, opino lo mismo.
Yo por mi parte solo les doy licencia para prestar atención sobre mis dimensiones a quienes además de ver las de mi cuerpo, ven también las de mi espíritu. Y para esto último no existen los ojos ni las balanzas.
Superfluidades. Acepto que cada quien tiene un 'tipo' de personas que le atrae más que el resto. A mí por ejemplo me gustan las personas delgadas, flacas como yo. Detesto a los gym-obsesivos, esa gente que solo tiene como meta inmediata inflarse los músculos a base de pesas. Wacala... Y eso sí, para nada quienes son gordos y demás categorías 'overweight', lo admito ... pero la pregunta es, si conoces a alguien que mueve tu mundo (que no solo te mueva el piso), tu existencia, alguien cuyo espíritu logre tener comunión con el tuyo, entonces qué carajos puede llegar a tener de importante su peso, el color de sus ojos y todo eso?
Superfluidades. Acepto que cada quien tiene un 'tipo' de personas que le atrae más que el resto. A mí por ejemplo me gustan las personas delgadas, flacas como yo. Detesto a los gym-obsesivos, esa gente que solo tiene como meta inmediata inflarse los músculos a base de pesas. Wacala... Y eso sí, para nada quienes son gordos y demás categorías 'overweight', lo admito ... pero la pregunta es, si conoces a alguien que mueve tu mundo (que no solo te mueva el piso), tu existencia, alguien cuyo espíritu logre tener comunión con el tuyo, entonces qué carajos puede llegar a tener de importante su peso, el color de sus ojos y todo eso?
No se si lo que escribo suena a 'gente vieja' pero esto siempre me ha pasado. Y definitivamente la gente que más me ha llegado al alma, no fue por el color de su piel ni por su cuerpo, sino porque con un par de frases o palabras lograron lo que no me sucede muy a menudo: hacerme girar la cabeza, sacarme de mi 'mundo', hacer que mi cerebro y ser se interesen por esas personas de 'otra manera'. Y claro, ya luego viene lo demás, pero lo cierto es que cuando alguien te gusta de verdad, todo en esa persona pasa automáticamente a ser 'bonito', su cara bonita, su sonrisa bonita, etc. ¿Qué es eso? Algo de verdad, que puedes y podrás sentir sin marchitarse a través del tiempo si ese es tu destino.
Listo, con esto acaban los 10 minutos de filosofía segmento 'Ritmo Romántica' del día o noche de hoy.
Ahora sí a estudiar... mucho relajo.


