I
Son más de las dos de la tarde y la verdad es que tengo en este momento una serie de emociones que no puedo explicar y en realidad creo que hasta escribir esto me causa incomodidad, pero ya que no tengo ganas de contárselo a nadie ... conocido ... intento de alguna manera sacar esto a ver si calma un poco al menos.
Lo sé, suena a tragedia y se que mi historia resulta aburrida. Pero la verdad es que yo no la armo, sucede, me siento un soldado de juguete que si bien toma decisiones (últimamente torpes) me veo envuelto en circunstancias que ni siquiera se me ocurren.
Bueno, hace unos tres días estaba en el trabajo cuando me llega un mensaje al celular que decía: AHORA YA NO SON MILES DE KILÓMETROS, SON TAN SOLO UNOS CUÁNTOS.
Era un número que no tenía registrado. Pensé que tal vez alguien se había equivocado de remitente o que se yo. Un día después no sé por qué (no suelo hacer eso, es más lo critico cuando veo que lo hacen) llamé al número 'desconocido' para ver quien era y me contestó una voz conocida.
Suelo ser torpe cuando me pongo nervioso es como si no pudiera controlar ni mis palabras ni mis movimientos ni nada. Y pregunté quien era, que había recibido un mensaje de ese número. Y era Richard y me dijo que era su nuevo número 'peruano' y que tenía que colgar porque estaba en un banco. Osea encima eso, algo así como 'por favor, bien que sabes que soy yo'. Me sentí muy tonto y ya, ese fue mi debut y despedida en cuanto a devolver llamadas a números que no conoces.
Una vez luego del colerín empecé a pensar ... 'ya no son miles de kilómetros ... ?' ... ok, a ver, ya estaba acá, no sé si en Arequipa pero sí en Perú.
No puedo decir que fui indiferente. No. Sí me dio algo de adrenalina la noticia. Y mucha curiosidad por lo que podría suceder en los siguientes días. Todo eso alimentado por su silencio y el de nuestros amigos en común que no se pronunciaban al respecto.
Seguí con lo mío hasta que bueno salí el sábado al mall a conversar con una amiga del colegio a la que no veía hace varios meses y habíamos quedado que luego iríamos a Tempos junto con algunos de mis compañeros y amigos de la Universidad, pero los planes cambiaron y amigos del trabajo me llamaron insistentemente y ya, terminé yendo a la 'pitita' 'nuevecita' discoteca Aura (digamos que la más chic que existe en mi ya no tan pequeña ciudad y a la que no quería ir porque me parece bien 'wannabe' ir a los lugares recién inaugurados para que los demás digan oooh! estuvo ahí, me jode). No, no tenía ganas de hacer 'la noche', solo de estar en un lugar donde pudiera despejar la mente, tomar un par de tragos, conversar y listo. Nos encontramos en los alrededores de Aura, no estaba Irving, me dijeron que ya estaba dentro reservando lugar (suena gracioso lo sé) y nada, teníamos cuatro invitaciones así que hicimos 'chancha' para pagar las otras entradas entre todos (también suena gracioso ya sé).
Entramos, estaba full (típico), hacía una calor del demonio y ahí al fondo estaba el tarado de Irving pero no estaba solo.
Siempre estar en grupo te permite tener algo más de seguridad y ya, todo estuvo normal. He ahí, Richard, ya no el detestable compañero de clase de hace tantos años ni tampoco el sujeto de la noche en la playa. Era un mix de ambos, algo más real supongo.
Pensé en actuar sin pensar demasiado, como lo haría si no estuviera él. Creo que lo conseguí y los minutos y horas pasaron hasta que empece a notar miradas extrañas. Bueno supongo que era lo que debía pasar, osea tampoco me haré el que no la capta. Él intentaba decirme: Y bien ... qué onda...
Estuve algo disgustado con Susana (sí, la de 'ella usa camuflaje') por ciertas cosas de los últimos días y me sorprendió que en la disco estuviera tan ... 'buena gente' y desenvuelta conmigo. Vi a Richard mirándola y mirándonos.
Pero había algo que no me cuadraba. Algo no en los demás, sino en mí.
A eso de las 3a.m así de un zas me levanté, me despedí de todos y salí. Estuve fumando y de paso rompiendo mi promesa personal de no fumar por un mes, pero no podía hacer otra cosa. Y en eso Richard sale, se sienta al lado mío (en la vereda) y me pregunta si me pasaba algo o mejor aún, qué era lo que me pasaba porque era evidente que sí me pasaba algo.
Le dije que me sentía un poco mal pero que ya me iba a mi casa.
Y entonces...
- Te molesta mi presencia?
- No ... por qué.
- Estabas incómodo y no era por nervios.
- Bueno, creo que no me sentí bien esta noche, disculpa, a veces me pasa.
- Claro.
- Ya, no sé, tomamos un taxi, donde estás viviendo...
- Caminemos un poco y luego tomamos el taxi.
Habrán sido diez minutos pero para mí fue como diez horas en las que me explotaba la cabeza. No sabía que decir o qué hacer, pero no por indecisión (aleluya!), sino porque de verdad no tenía ganas de hacer nada, así de simple.
Lo sé, soy un ser incomprensible, pero no podía actuar de otra manera, no quería estar ahí.
Y el no me decía nada, solo caminábamos. De vez en cuando me miraba (yo me sentía verdaderamente estúpido). Ok, se supone que entonces yo (mínimo)debía hacer algo o decir cualquier cosa no? Pero no.
Tomamos el taxi, nos bajamos a una distancia prudente. Bueno él pidió que nos quedáramos ahí y yo como un zombie. Él vive relativamente cerca a mi casa, serán unas diez cuadras. Llegamos cerca a la mía y entonces oh milagro, me salieron las palabras:
- Disculpa, supongo que ... esto tendría que haber sido de otra manera.
Y no dijo nada, sino que se acercó a mí y me vio a los ojos... eso sí me hizo sentir extraño.
Luego respondió:
- No.
- No que.
- No es por lo que pensé.
- No entiendo, creo que, mejor hablamos otro día, mañana tal vez.
- No.
- No? Bueno ...
- Sabes qué? La última vez que te vi me mirabas diferente. Pensé que ahora estabas molesto porque no sabías que iba a estar con ustedes esta noche, pero no . Estás ocupado no?
- Qué?
- Estás ocupado...
- Ocupado?
- Tu cabeza...
No dije nada. Solo le di la mano, luego un abrazo, así por reflejo y me fui, no pude verle a la cara...
(lo sé, soy un arruina aventuras y buenos momentos... me deberían dar un premio... me dan ganas de darme un autolapo, muchos la verdad pffffffff...)
(lo sé, soy un arruina aventuras y buenos momentos... me deberían dar un premio... me dan ganas de darme un autolapo, muchos la verdad pffffffff...)

