viernes, 19 de julio de 2013

ME CANSO DE SEGUIR CANSADO

Hola. Mmm ... a pesar de haber tenido la mala experiencia de no contar con Internet por dos días por los trabajos que andan haciendo por la zona donde vivo, escribí algunos posts que ahora paso a publicar.

ME CANSO DE SEGUIR CANSADO

Tengo lentes nuevos. No sé bien para qué. Me ha dicho el oftalmólogo que es porque tengo cansancio visual. Pobre, quizás se ha equivocado y será que es mi mirada la que está cansada o que el cansado soy yo y nada más que yo.

Buscando entre las cosas de antaño que aún poseo, encontré un papel donde anoté alguna vez, al menos nueve años atrás, algo que publiqué en mi anterior y extinto blog:

' ...Me cansé de recordar, ahora quiero enaltecer al segundero de mi reloj de mano, girando libre y donosamente. Me cansa la tristeza, por eso, esta mañana me detuve en esa banca del parque que antes solo veía de lejos y he tomado asiento en ella. Me cansa la estúpida y fingida felicidad de los demás. Me cansa la oscuridad, ahora me complazco al cerrar los ojos e iluminar mis planes desde adentro. Me cansa tener que tomar desayuno al levantarme... ahora me alimento de otro tipo de costumbres matinales ...'


Y me he reido mucho al leerme. Eso del cansancio ha sido siempre todo un tema por resolver en mi vida. Sin duda, admito que la mayor parte del tiempo soy endeble y holgazán. No de los que no hacen nada, es más, me siento mal cuando no me mantengo ocupado y siempre intento aprender y hacer algo más. Me refiero a un cansancio selectivo, ese que evita que hagas las cosas que detestas hacer.  A mucha honra, por si acaso. De solo mirar en los supermercados a los ajetreadas cajeras, a los cobradores de combis, a los obreros que pavimentan pistas, me sofoco y transpiro. Hay pocas cosas que no me cansan. Entre otras, está por ejemplo el leer y escribir. Cualquier cosa. Leo hasta las letras pequeñas que vienen en los envases y escribo hasta los nombres que escucho.

Vivir tiene mucho de cansancio. No solo es físico, es también existencial y universal. Todo puede cansar, la noche o el día. Todos pueden cansarnos, nuestros padres o nuestros hijos.

Siempre hay algo que nos cansa. Pero mientras haya deseo, el cansancio es un deleite. Mientras me falte algo, no me importará cansarme como un maratonista o un cartero al mediodía. Todo fluye si es que el deseo se mantiene hirviendo.

Quiero que cada mañana haya algo que el día anterior no obtuve o no quise tener. Que cada amanecer me falte algo para poder levantarme de la cama. 

Que se cansen mis ojos, que se canse mi mirada, que me canse yo; pero que jamás de los jamases, la vida se canse de mí. 

Ayer inicié con mi primer día como parte del 'equipo' de un consultorio dental. Todo interesante, todo bien, buen ambiente, bastante exigencia, se aprende mucho pero .. salí a las 12 de la noche luego de un tratamiento de emergencia. Gajes del oficio .. y mi snorlax interno estaba que explotaba de la ira.