Jueves fue un día muy agotador pero también muy productivo en la clínica.
Hoy viernes luego del trabajo fui al Grupo 20 y preparándome para el 'martes freudiano' que espero que de verdad me sirva de mucho, pues me ayudará a tomar algunas decisiones muy importantes, tuve una breve charla y me hablaron sobre algo muy útil.
Aprendí sobre la llamada técnica de la 'aserción negativa'.
Esta técnica nos enseña a aceptar nuestros errores y faltas mediante el reconocimiento decidido y comprensivo de las críticas, bien sean hostiles o constructivas, que se formulen como consecuencia de esos errores.
Y es que en muchas ocasiones si cometemos un error, en lugar de aceptarlo y reconocerlo tratamos de justificarlo, esconderlo o crear una maraña de culpabilidades. Este comportamiento siempre nos daña.
Es normal cometer un error, pero tras ello debemos aceptar que hemos cometido ese error.
Esta aceptación y reconocimiento nos permite sentirnos a 'nuestras anchas' aún reconociendo los aspectos negativos de nuestro comportamiento o de nuestra personalidad, sin tener que adoptar actitudes defensivas o ansiosas, ni vernos obligados a negar un error real, consiguiendo al mismo tiempo reducir la ira o la hostilidad de nuestros críticos.
Si cometemos un error, pues es algo normal, hay que aceptarlo sin complejos y aprender de ello para la próxima ocasión. Aceptarlo nos hace sentir liberados de ellos y el sentirnos libres nos permite pasar la página y continuar con nuestro crecimiento personal.
Ayer me preguntaron si me sentía diferente.
Y respondí que sí pero no de ahora, sino desde siempre.
Entonces me hicieron otra pregunta: ¿Te sientes bien así?
Y pensé por un momento, pero luego respondí: Supongo que solo hay dos respuestas. (sí o no) Y mi respuesta es sí.
Aunque sí hay ocasiones en las que me gustaría ser 'parte de' solo para experimentar serlo. Y así hay muchas oportunidades que me gustaría tomar pero de las que desisto, no porque me vaya por lo seguro, sino porque a veces antes de pasar por ellas, uno ya sabe el desenlace, lo huele, lo intuye y aunque el espíritu aventurero se enfade, es mejor solo en esas ocasiones ... quedarse con la duda.
En otra vida.
Tal vez.
Hora de trabajar.
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No fui a trabajar.
Hice algo mejor por la persona a quien quiero.
Ahora me siento un poco mal y es que a veces duele decir NO y ver triste a la persona que quieres. Pero más dolería que no entienda tu demostración de cariño incondicional y que su sonrisa siempre será la mejor recompensa y que todo tiene su momento y que la persona que te quiere al ayudarte no piensa en si te está haciendo un favor o no, porque lo hace pensando en tu tranquilidad, en que estés bien y te sientas mejor. Lo hace porque trata de aliviarte un poco de carga, lo hace porque haciéndolo se siente parte de ti.
Y si las ganas de agradecimiento te superan, pues solo ver su sonrisa es suficiente. Una sonrisa es el mejor lenguaje del alma.
Y si las ganas de agradecimiento te superan, pues solo ver su sonrisa es suficiente. Una sonrisa es el mejor lenguaje del alma.