sábado, 23 de noviembre de 2013

OBREROS TRABAJANDO


Encontrando respuestas que están dentro de mí.

Es necesario para mí hacer esto.

Buena suerte Neyo


y disculpen por las molestias.

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Realmente es para mí bastante difícil poder descubrirme. Durante una de las sesiones en el Grupo 20, me hicieron ver una película (extraño no?) y luego de verla me pidieron que escribiera en un papel lo que sentía al verla.

La verdad es que me quedé muy sorprendido cuando me di cuenta de las similitudes entre esa película y mi vida, realmente muchas de las escenas son tan parecidas que me entró una mezcla de sentimientos entre susto e incredulidad. Y escribí en el papel: Esa película se parece a mi vida. Pero esa película es como la prolongación pesimista de lo que podría pasarme a mí. Verme en un futuro si es que algo resulta mal.

Luego me preguntaron acerca de mi opinión respecto a en qué creía yo que había fallado el protagonista. Y yo respondí que tal vez no había fallado, sino que las vivencias le habían llegado de un día para otro y se había arriesgado y eso al final no se puede considerar fallar. Fallar es ni siquiera arriesgarse.

Tras escucharme me dijeron: Él falló en que no se dio el tiempo de definir qué es lo que necesitaba en su vida y equilibrarlo y masticarlo y digerirlo y asimilarlo y recién entonces, lanzarse al ruedo.

Luego escribiré sobre la película y el análisis y todo eso, pero también me sorprendió cuando me dijeron: parte de saber qué necesitas es saber quién eres, qué eres y cómo y desde cuándo y en primer lugar era necesario dejar de convencerme a mí mismo que todo comenzó en el último verano, que vaya más allá, dentro de mí y escarbe en mi mente para hallar respuestas.

Y pues ¿Qué necesito? Ni yo mismo lo sé. Si guiar, que me guien o guiarnos, no lo sé. Necesito colocarme en los tres escenarios. Me pidieron que lo haga, que yo mismo me descubriera.

Dudé mucho, me pidieron que no me sintiera mal, que lo haga por mí, ya que si no soy capaz de hacer algo por mí, no seré capaz de hacer por alguien. Que no solo los demás necesitan respuestas y certezas, que también las necesito yo. Que no puedo pretender empezar una caminata si no sé lo que tengo en la mochila.

El sábado experimenté el primer escenario, el guiar. Y ciertamente me di cuenta que puedo ser capaz de guiar, de hacer sentir protegido a alguien, a llevar, conducir, proponer, improvisar, de dar apoyo, de dar confianza, de decir, de tomar la iniciativa, de sentirme como imagen fuerte para la otra persona. Por otro lado siento también que aunque es algo que no experimentaba hace mucho tiempo, sentir que alguien se siente seguro conmigo era algo alimentador. Pero no sé si es algo que puede llenarme por completo. Pienso que no.

Y aún me falta recorrer los otros dos escenarios.