LUNES
¿Cuántas veces nos hemos visto obligados a caer en el mediatismo para empujar nuestra verdad? ¿Cuántas veces no ha bastado la silenciosa voz de nuestra conciencia para llegar a la paz? Hay ocasiones en nuestro caminar en la que debemos dejar de lado el callar y comunicar es un obligado mecanismo de protección y honor. Haciéndolo no siempre garantizamos una victoria, pero ¿no es acaso un derecho fundamental?. Pero, ¿cómo saber cuándo utilizarlo? ¿Cómo saber cuando es el momento de romper nuestro silencio y hablar? Hay una delgada línea que separa el ' querer ser oído' del 'siempre quejarse de algo o acusar'.
Sea como fuere, escojamos bien el momento y... triunfarás.
Sea como fuere, escojamos bien el momento y... triunfarás.
MARTES
Hoy como es costumbre, me sentí melancólico por el término de mis vacaciones.
Tengo algunos propósitos y espero cumplirlos: Quiero retomar mi labor con una actitud menos estresada. Me ha costado entender que no soy el jefe y por lo tanto hasta que ello pueda ocurrir, debo aprovechar el no ser ni sentirme indispensable. Debo hacer un buen trabajo, pero al mismo a tiempo disfrutar de ser parte de un equipo donde todos deben funcionar por igual.
No bajar decibeles pero tampoco subirlos hasta que que mis oídos empiecen a resentirse.
Tengo algunos propósitos y espero cumplirlos: Quiero retomar mi labor con una actitud menos estresada. Me ha costado entender que no soy el jefe y por lo tanto hasta que ello pueda ocurrir, debo aprovechar el no ser ni sentirme indispensable. Debo hacer un buen trabajo, pero al mismo a tiempo disfrutar de ser parte de un equipo donde todos deben funcionar por igual.
No bajar decibeles pero tampoco subirlos hasta que que mis oídos empiecen a resentirse.
Esta tarde vi al pingüino Vlad! me invitó torta de chocolate y una suculenta copa de helado y yo, como no puedo resistirme a exquisiteces, acepté a pesar de haber sido un día de buena comida. Después de mucho tiempo el helado con leche no me hizo mal, entonces agradezco a mi estómago por no rechazar ni afectarse por algo que me fue dado con mucho amor.
MIÉRCOLES
Hoy se suicidó el ex presidente de Perú, Alan García y no sentí tristeza, mucho menos felicidad. Sí mucho impacto y más aún un exagerado escalofrío que me invadió todo el día.
No se si se debió a lo difícil de asimilar que consumó un acto cuasi poético y al mismo tiempo desquiciado o en sí entender la relatividad de la vida (un día todos los que vivimos hoy estaremos muertos, todos sin excepción, un día todos los que vivimos hoy 17 de Abril habremos desaparecido para siempre).
Con un inexplicable pesar, paso a descansar.
JUEVES
Reencuentro, gracias por la acogida bonita, se que no todo el mundo recibe sonrisas luego de varios días de ausencia en su centro de labores. Me gusta trabajar sabiendo que en el ambiente pese a las dificultades cotidianas, por fin se respira paz!
Que más de un supervisor te diga que hiciste falta, que la subgerenta te elogie delante de tus compañeros, que todos te reciban con alegría, más que alimentar mi ego porque sé que todo es relativo ya que no somos más que fichas para las grandes empresas, me hace comprender que después de todo mi trabajo no pasa por debajo de la mesa.
No soy perfecto, pero a punta de dedicación mi trabajo habla por mí mismo y eso me alegra. No se que pasará mañana o en una semana, pero puedo decir que hago lo que tengo que hacer y los premios aunque brillen son solo adornos si al anochecer y recostarte miras al techo y sabes que no los mereces. Muy por el contrario es mejor tener un estante vacío sabiendo que alguien más en ese momento está pensando y admite silenciosamente que aquel trofeo lo consiguió gracias a ti.
Pero claro, no será siempre así.
"Una revolución necesita tiempo para instalarse". Un guerrero nunca recoge el fruto cuando aún está verde.
VIERNES
Ver a los hijos de Alan García, el ex presidente suicida acompañando el féretro de su padre me hizo pensar un momento sobre el sentido de familiaridad y cohesión más allá de la justicia de los hombres o los errores y/o delitos del caído.
¿Yo sería capaz de cerrar filas por mi padre? Y me lo pregunto, porque he sido y soy un gran crítico del mío. He interiorizado sus muchos defectos desde muy niño y he vivido muchos años odiándolo. Bueno, quizás odiarlo no sería la palabra correcta puesto que es lo contrario al amor, pero debo haber estado muy cerca. Ha sido para mí durante mucho tiempo una figura negativa y aunque hoy por hoy, ya siendo un hombre he aprendido a cocachos sobre la crueldad de la vida y con ello he reconocido muchas virtudes de él como ser humano, no sé hasta dónde podría llegar en caso fuese objeto de señalamientos y cargamontón.
Creo ser una persona objetiva. Me gusta decirle a la gente que amo sobre lo que pienso en realidad sobre su accionar. Si percibo algún error prefiero ser algo duro siendo sincero al dar mi opinión, que guardarme las cosas y dejar su suerte de acuerdo a la marea. No obstante, ¿acaso no me considero leal? Creo que lo soy, puedo estar muy molesto contigo pero si te tengo lealtad estaré de tu lado a la hora de la hora. Soy además de eso, una persona agradecida. Y reconozco ese valor cuando doblego mi orgullo y doy el primer paso en honor a eso mismo, en honor al honor.
Por tanto, si yo fuese un hijo de Alan García, también estaría ahí, despidiendo a mi padre muy triste, pero con la cabeza en alto.
SÁBADO
Un día de arduo trabajo, pero como siempre, todo lo vale cuando te das cuenta que fue una jornada productiva.
Jornada de risas, anécdotas y sencillos momentos en los que el equipo se une y forja lazos de un sano compañerismo.
Quería también anotar sobre la casi fantasmal Semana Santa de este año. Mientras me dirigía a mi casa me puse a repasar la casi inexistente jornada pascual para mí en este 2019.
No hubo Domingo de ramos, tampoco huevos de pascua, no hubieron días de películas cristianas, ni abstención de carnes rojas en el Viernes Santo ni paseos familiares. La vida da muchos giros y no sabes cuando se termina una añorada rutina. Esta efeméride solo fue salvada por mi salida del jueves con el pingüino, con quien pude ir a una iglesia (siempre se me hacen tan extrañas y mágicas las iglesias y la gente devota en profunda reflexión, que por solo unos segundos me gustaría ser católico creyente, practicante y saber todo el ritual de la misa, siempre lo he dicho, admiro la fe) y degustar un rico potaje (un delicioso ponche principalmente) para después darle al cuerpo un merecido descanso.
DOMINGO
A veces desearía tener mi propio ritmo y horario y no estar condicionado al horario de mi trabajo. Siento que este tipo de empleos de alguna manera quieras o no, hacen perder momentos bonitos con tus seres queridos.
Lo digo porque hoy hubiese querido conversar más con mi familia y haber llegado más temprano para ver el show de Ru junto a Vlad!
Algún día.
MIÉRCOLES
Hoy se suicidó el ex presidente de Perú, Alan García y no sentí tristeza, mucho menos felicidad. Sí mucho impacto y más aún un exagerado escalofrío que me invadió todo el día.
No se si se debió a lo difícil de asimilar que consumó un acto cuasi poético y al mismo tiempo desquiciado o en sí entender la relatividad de la vida (un día todos los que vivimos hoy estaremos muertos, todos sin excepción, un día todos los que vivimos hoy 17 de Abril habremos desaparecido para siempre).
Con un inexplicable pesar, paso a descansar.
JUEVES
Reencuentro, gracias por la acogida bonita, se que no todo el mundo recibe sonrisas luego de varios días de ausencia en su centro de labores. Me gusta trabajar sabiendo que en el ambiente pese a las dificultades cotidianas, por fin se respira paz!
Que más de un supervisor te diga que hiciste falta, que la subgerenta te elogie delante de tus compañeros, que todos te reciban con alegría, más que alimentar mi ego porque sé que todo es relativo ya que no somos más que fichas para las grandes empresas, me hace comprender que después de todo mi trabajo no pasa por debajo de la mesa.
No soy perfecto, pero a punta de dedicación mi trabajo habla por mí mismo y eso me alegra. No se que pasará mañana o en una semana, pero puedo decir que hago lo que tengo que hacer y los premios aunque brillen son solo adornos si al anochecer y recostarte miras al techo y sabes que no los mereces. Muy por el contrario es mejor tener un estante vacío sabiendo que alguien más en ese momento está pensando y admite silenciosamente que aquel trofeo lo consiguió gracias a ti.
Pero claro, no será siempre así.
"Una revolución necesita tiempo para instalarse". Un guerrero nunca recoge el fruto cuando aún está verde.
VIERNES
Ver a los hijos de Alan García, el ex presidente suicida acompañando el féretro de su padre me hizo pensar un momento sobre el sentido de familiaridad y cohesión más allá de la justicia de los hombres o los errores y/o delitos del caído.
¿Yo sería capaz de cerrar filas por mi padre? Y me lo pregunto, porque he sido y soy un gran crítico del mío. He interiorizado sus muchos defectos desde muy niño y he vivido muchos años odiándolo. Bueno, quizás odiarlo no sería la palabra correcta puesto que es lo contrario al amor, pero debo haber estado muy cerca. Ha sido para mí durante mucho tiempo una figura negativa y aunque hoy por hoy, ya siendo un hombre he aprendido a cocachos sobre la crueldad de la vida y con ello he reconocido muchas virtudes de él como ser humano, no sé hasta dónde podría llegar en caso fuese objeto de señalamientos y cargamontón.
Creo ser una persona objetiva. Me gusta decirle a la gente que amo sobre lo que pienso en realidad sobre su accionar. Si percibo algún error prefiero ser algo duro siendo sincero al dar mi opinión, que guardarme las cosas y dejar su suerte de acuerdo a la marea. No obstante, ¿acaso no me considero leal? Creo que lo soy, puedo estar muy molesto contigo pero si te tengo lealtad estaré de tu lado a la hora de la hora. Soy además de eso, una persona agradecida. Y reconozco ese valor cuando doblego mi orgullo y doy el primer paso en honor a eso mismo, en honor al honor.
Por tanto, si yo fuese un hijo de Alan García, también estaría ahí, despidiendo a mi padre muy triste, pero con la cabeza en alto.
SÁBADO
Un día de arduo trabajo, pero como siempre, todo lo vale cuando te das cuenta que fue una jornada productiva.
Jornada de risas, anécdotas y sencillos momentos en los que el equipo se une y forja lazos de un sano compañerismo.
Quería también anotar sobre la casi fantasmal Semana Santa de este año. Mientras me dirigía a mi casa me puse a repasar la casi inexistente jornada pascual para mí en este 2019.
No hubo Domingo de ramos, tampoco huevos de pascua, no hubieron días de películas cristianas, ni abstención de carnes rojas en el Viernes Santo ni paseos familiares. La vida da muchos giros y no sabes cuando se termina una añorada rutina. Esta efeméride solo fue salvada por mi salida del jueves con el pingüino, con quien pude ir a una iglesia (siempre se me hacen tan extrañas y mágicas las iglesias y la gente devota en profunda reflexión, que por solo unos segundos me gustaría ser católico creyente, practicante y saber todo el ritual de la misa, siempre lo he dicho, admiro la fe) y degustar un rico potaje (un delicioso ponche principalmente) para después darle al cuerpo un merecido descanso.
DOMINGO
A veces desearía tener mi propio ritmo y horario y no estar condicionado al horario de mi trabajo. Siento que este tipo de empleos de alguna manera quieras o no, hacen perder momentos bonitos con tus seres queridos.
Lo digo porque hoy hubiese querido conversar más con mi familia y haber llegado más temprano para ver el show de Ru junto a Vlad!
Algún día.


