viernes, 5 de abril de 2019

JUST NOT IN THE OLYMPICS


Cuando un país es sacudido por un escándalo mediático, por más trivial y superfluo que sea el topic, todos opinan, todos. De pronto y como por arte de magia todos se interesan por el topic, todos se creen eruditos y todos tienen algo que decir. Nadie se queda callado, todos opinan y se pronuncian. Y bueno pues, para bien o para mal, el teclado aguanta todo. 

Ya está, sin ganas de escribir un testamento acá va mi opinión y la escribo porque a diferencia del 99% de los opinólogos, a mí si me interesa el tema y ciertamente si tuviese a Anyella al frente le diría esto:

1. No te sientas una mala persona, no lo eres. Y esto va para aquellas y aquellos mayores que tú, que son quienes más se han lanzado a 'comentar' : Que tire la primera piedra quien no se embriagó hasta covertirse en el 'pollo' de la reunión. Y no solo eso, que tire otra piedra quien no haya querido pasarse de vivo y haya aprovechado algún viajecillo de estudios para convertir la ocasión en una juerga, o ya si quieren algo menos 'maleado' en una travesura con su trago camuflado. Que tire otra piedra más el que no fue a estudiar o trabajar ebrio, semi ebrio o con la detestable resaca. Que tire muchas piedras quien no teniendo intención de 'pegársela' se pasó de tragos, se tomó la vida y complicó su existencia al día siguiente. Y sí, deben existir aquellos que vayan a tirar piedras e inflen el pecho diciendo 'yo nunca'. Que las tiren! Que las tiren mientras les gritas qué aburrida vida tuvieron si nunca en su juventud se emborracharon. 

2. Reconoce tu error. Porque sí, fue un error. El hecho de vivir y vivir plenamente no significa que no deban haber reglas, las reglas son buenas para un intento de vida ordenada. Sin reglas todos tiraríamos para nuestro molino de manera desatada y no sería posible al menos el tácito orden en el que intentamos establecernos como sociedad. Anyella, me hubiese complacido oirte decir que efectivamente, no debiste beber/salir/embriagarte al límite, pues lamentarlo hubiese reflejado un espíritu sincero. Anyella, todos rompemos las reglas algunas veces y reconocerlo no te hace menos. Me decepcionó oir tus excusas de 'problemas de salud' o de conspiraciones que ciertas o no a la hora de evaluar tu comportamiento quedan como lo que son, meras justificaciones. No es obligatorio que te averguencen tus errores, tienes derecho a tenerlos, a equivocarte, es tu vida y tendrás muchos de ellos, pero reconocer una acción indebida te ennoblece como persona, como ser humano. No hay nadie perfecto, todos absolutamente todos cometemos errores y de ves en cuando sucumbimos por infinidad de razones.

3. Una corona no lo es todo y además ya nada puedes hacer. Replantea tus objetivos y tus sueños. Mírate al espejo, córtate el cabello, aléjate de las personas que crees te hicieron mal de manera directa o indirecta y abraza a aquellos que siempre estarán contigo pase lo que pase. Eres muy joven y tienes una larga vida por delante. Déjalo ir y sigue adelante.

4. Y nunca lo olvides, escríbelo con fuego sobre esa herida que ahora duele pero que algún día no será más que una cicatriz:  Si de verdad amas algo o a alguien, cuídalo. Es un valioso tesoro que merece de nuestro esfuerzo al máximo para no sucumbir antes nuestras pasiones, nuestras debilidades e impulsos, ante nuestra humanidad.