El estado "blue" tiene sus partes buenas y sus aspectos malos/aburridos.
Por una lado me doy cuenta que nunca antes había realizado tan minuciosa introspección de mí mismo y eso me agrada, analizar cada uno de mis pasos con tanta pero con tanta pulcritud, que podría hacer un ensayo escrito de cada uno y por otra me harta (con serenidad y sosiego, no debo olvidar que estoy blue ... paxxxxxx... ssssss) darme cuenta que mientras "duermo el sueño de los justos" y mientras mi cabeza y cuerpo se van preparando para lo que vendrá, muchas cosas podrían ocurrir si yo quisiera... pero por ahora todo sigue siendo blue y así es mejor...
Mientras llegan la hora y fecha señaladas, digamos Julio (escribí ese mes por escribir, no es que en Julio vaya a pasar algo, es decir solo es un ejemplo, de verdad en serio!) y a manera de continuar con la prolongada (ya por tres meses) introspección y catarsis, se me ha ocurrido escribir sobre mis distintas etapas antes de la actual, el colosal color azul.
Intentaré ser lo más honesto posible.
1. Etapa no se que diablos.
Esta etapa me acompañó durante los primeros años de mi vida y se caracteriza por no saber qué diablos hacía en los lugares donde estaba.
El kinder, los primeros años en el colegio, da lo mismo. En todos ellos hice siempre lo que quería, seguramente muchas profesoras tiraron la toalla conmigo, una vez me contó alguien que mandaron llamar a mi madre y le dijeron que no tenía límites ni futuro jaja, en otras palabras que lo más aconsejable era que me quemen, corten en pedacitos y tiren al río.
Igual y mis recuerdos no son muchos. Por ahí unos flashes fugaces de una profesora pidiéndonos que escribamos lo que estaba en la pizarra y yo cogiendo los plumones, me dedicaba a dibujar en todas las hojas de mi cuaderno, garabatéandolas y haciendo mi propio festín, mientras el resto de niños aprendían el abecedario y a sumar y restar.
Creo que era el último de mi clase, no sé como no me hicieron repetir de año.
Extraño esta etapa jajaja.
2. Etapa "calculín".
Y de pronto un día me despierto y me doy cuenta de que en el colegio habían cursos, habían notas, habían puestos y el ganador era el que hacía mejor todo lo anterior.
Entonces ya no garabateaba mis cuadernos, sino que aprendí a leer, escribir, sumar y restar.
Posiblemente en mi casa no se dieron cuenta o es que ya habían asumido eso de "sin límites y sin futuro" que me daba pereza llevar las diplomas que coleccionaba y las escondía en mi ropero.
Heme ahí jaja bien uniformado, el alumno estrella de la clase, amaneciéndome como mártir estudiando y haciendo mis trabajos o llamando a mi señora madre a su trabajo para que me tome las tablas de multiplicar y claro, ella a su fiel estilo me decía: Hijito ya muy bien pero ahora sal al parque.
3. Etapa webis, palomilla
Y de pronto otro día, cambio direccional.
Me dio flojera hacer una tarea, luego otra, luego otra más, luego otra más ... y cuando ya casi me arrepentía de mi "pecaminoso" actuar, aparecen dos palomillas ( "de ventana" obviamente dado el pulcro y elitista colegio cristiano en el que estudiaba) y se arruina todo, el mundo se volvió de risas.
"Arruina" entre comillas porque lo cierto es que cambié los libros por los álbumes, por las canicas y los taps que venían en los chizitos y claro, por reírme todo el día. El recreo era mi curso favorito y las víctima mis pobres y decepcionadas maestras que no se explicaban que andaba ocurriendo con el abnegado alumno.
Ah! claro lo olvidaba. En uno de los recreos, donde me copiaba la tarea de uno de mis 'palomillamigos' una niña se acercó a mí y me dio un papelito el cual estuve a punto de hacer avioncito cuando leí: Estoy enamorada de tí jajajaja jajaja.
Luego de una semana de pesadilla, me di cuenta de la realidad de la vida. Los niños y las niñas sí podían juntarse y ser amigos.
4. Etapa rebelde way jaja
Poco a poco fui dejando a mis 'palomillamigos' y empecé a juntarme con gente 'crazy' del salón, esos a quienes los demás los consideran 'extraños'.
Por un lado era amigo del nerd del salón, el cual me hizo ser experto, que digo experto .. máster en todo lo referente a juegos de computadora y el Play Station cuando era novedad. Ok, el nerd no era tan aburrido después de todo, posiblemente fui yo uno de los pocos amigos que tenía en el colegio, me ayudaba a no dar pena en los exámenes, aunque igual creo que yo era su dolor de cabeza, osea en otras palabras la mulita a quien debía arrear ... en todo caso un buen pata.
Y por el otro era amigo del más hiperactivo/desobediente/casi casi futuro expulsado de la clase. No era malo en realidad, es más, me caía bastante bien. Patricio estuvo muchas veces en mi casa y nos pasamos muchas noches craneando maquiavélicos planes. Igual y muchas de las cosas que hacíamos eran malcriadeces pero era bastante divertido.
Y sí claro, luego armamos un grupito donde nos molestábamos: con que te gusta ella, que a ti la otra que bla bla bla y luego uno trajo una revista media calentona y en fin ... la típica.
5. Abandono total
Esta etapa no duró mucho pero sí en realidad creo que fue una de las más conflictivas para mí.
Sencillamente, no tenía ganas de hacer nada en la vida. No estaba deprimido, sino que me llegaba todo altamente.
Ni me molestaba en coger un cuaderno, mucho menos en estudiar para un examen. Simplemente iba al colegio, regresaba, comía dormía, iba al colegio y así sucesivamente hasta que se pasaba el año.
Mi 'palomillamigo' me rondaba así como los 'rebeldes' jaja, pero también me llegaban. Me llegaba hacer hasta la más mínima cosa, me llegaba hasta yo mismo.
Sí me daba cuenta que varias cosas iban cambiando. Igual y mi 'palomillamigo' actuaba de manera extraña (hace poco poco lo comprendí todo) y los 'rebeldes' vivían en su mundo, mientras que a mí me llegaba el mundo.
En otras palabras, yo no existía, nadie se daba cuenta de mí y tampoco quería que nadie se de cuenta de mi gris existencia.
6. Etapa del cambio de sede
Y un día a mitad de año me anuncian que me cambiaría de colegio. La razón: mi estimado padre regresaba a casa.
Y listo, un viernes fue la última vez que fui a mi anterior colegio. El lunes estaba en otro. De la misma manera, me llegaba todo y seguramente a todos les parecía muy extraño, pero de lo que no me había dado cuenta es que este colegio no era como el anterior.
Ahí más bien no tenía paz el que estudiaba más, sino el que mejor se sabía defender.
Me agarraron de gil por unas semanas porque era nuevo, porque no me gustaba jugar fútbol y porque tenía toda la tipología de un chico de colegio casi high etc etc. Creo que al comienzo no me molestaba tanto por la novedad y todo eso pero luego me hartó y en uno de esos ataques de desconocimiento total que de vez en cuando tengo desde siempre, le mandé a uno un puñetazo que terminó tirado en el suelo y conmoción total en el salón. El hizo lo suyo, no me las voy a dar las del fortachón que de hecho nunca fui jaja, pero al menos entendió el mensaje, al igual que todos los demás. Nunca más me he liado a golpes con alguien desde entonces ... jeje.
Terminé en la dirección con un padeco. Ok, me gané por primera vez creo un ejemplar castigo, pero a nadie se le volvió a ocurrir joderme nuevamente.
Los primeros años en ese nuevo lugar me dediqué a explorar ya que sentía que había estado viviendo en una burbuja de cristal. Pasaron muchas cosas, como las primeras borracheras en el parque (la clásica) los primeros coqueteos con las amigas del salón, en fin ... que dirían mis amigos de mi anterior escuela
si me hubieran visto en esas jaja , hubiera pagado por ver sus caras.
Ah sí me olvidaba, me volví inexplicablemente popular, en todo tenía que ver.
Tenía a varias chiquitas interesadísimas en mí. Pero me gustaba una y demasiado sería poco decir. Por primera vez estaba clavadísimo con alguien, pero resulta que era mi mejor amiga así que sería mejor olvidarla. Y luego oh sorpresa! su mejor amiga hizo de cupido, diciéndome que a su amiga yo le gustaba y la misma historia de siempre, la primera declaración, el primer beso, chape, pico o lo que haya sido (ya no me acuerdo) y pasamos a ser parte de una de las tantas parejitas de la clase. Ahí saliendo al Panorámico a dar una vuelta, que al cine de Saga (no habían otros jaja), comprando los peluches, las tarjetitas, sí para que, el cambio me hizo muy bien.
7. Etapa de "vuelve el perro arrepentido"
Y de pronto zas, 'calculín' me poseyó nuevamente y pensé que tal vez era mejor ponerme a estudiar y eso hice. Cambié mi círculo de amigos y decidí intentar (a ver si se podía todavía) hacer algo con los estudios.
Me abstraje tanto en ello que fue mi mejor etapa académicamente hablando. Fui a cuantos concursos existían y gané cuantas diplomas habían por ganar (no estoy exagerando jaja).
Durante esa etapa empecé a darme cuenta de la palabra "gilear". En mi clase tenía a tres amigas digamos 'fieles' y a las tres les di cuerda, supongo yo que para probar mi 'varonilidad' o algo así jaja.
Vivir esos años fue provechoso para mí, me llenó de seguridad y equilibrio.
Igual y allí hice algo llamémoslo 'malo' y es que resulta que luego de terminar con la chica de la que estuve templado (la relación terminó manoseada, todos se metían, hasta su familia osea me aburrí) ella empezó a salir con otra persona, encima uno de un grado menor y yo ahí con mi sonrisa Colgate pero muerto de los celos.
Juré venganza ....jajaja. Y en uno de los retiros espirituales a los que él no fue y ella sí, le confesé que seguía 'enamorado' de ella y ella me confesó que sentía lo mismo y que lo que tenía con el chibolo (que en realidad era de mi edad o hasta mayor porque yo era el menor de mi salón jaja) era solo para olvidarme. Acto seguido el protocolar beso de reconciliación, los dos durmiendo juntitos durante el viaje de retorno.
Ella cumplió con terminar con el mocosito... jaja y acto seguido me buscó para contármelo y cerrar con broche de oro la tierna historia de amor y yo:
- Sabes algo? me di cuenta que en realidad no siento por tí lo que te dije en el viaje y ... mejor no deberías terminar con él. ¿Que ya terminaste? Pero no!!! no debiste hacerlo.
Qué malo, lo sé, merezco la horca jaja.
Meses después ambos nos reecontramos, hicimos un viaje juntos y sentí que realmente sí me gustaba. Ella fue la primera chica con la que estuve ... y aunque el encuentro fue de lo más torpe y para el olvido, estuvo lleno de lo que creíamos era 'amor' y que ahora estoy seguro era 'ilusión' pero igual vivimos nuestro momento y ahora ella es una buena amiga mía con la que de vez en cuando me veo y aunque cada uno ya tiene su vida ... puedo jurar que sus ojos nunca me serán indiferentes.
Esa etapa también incluye la 'despedida' con Richard, de la que ya hablé antes ...la primera vez que me cuestioné a mí mismo. Así como ocurrió, lo terminé olvidando, hasta hace poco.
8. Etapa cool/free
Una vez terminado el colegio y con mis diplomas bajo el brazo viajé a Lima.
Ufff esa ciudad se parece en muchas cosas a AQP pero la movida de la gente es distinta.
Me dediqué a la buena vida, me di el lujo de tomarme un año sabático, conocí muchos lugares, a muchas personas.
Emocionalmente no pasó nada de importancia, pero fue una buena experiencia.
Libre en una ciudad que no conocía ... una sensación increíble y que me gustaría poder repetir muy pronto, ya no en Lima obviamente, a la que ya conozco, sino en un lugar más lejano.
9. Etapa del empalagoso olor del templado
Bueno, como el título lo dice, este servidor se templó hasta el tuétano.
A mi regreso de Lima pasé a estudiar el ciclo largo en el Cultural y conocí no a una sino a muchas personas que me gustaron mucho.
Creo que no acabaría nunca jaja, en realidad el órgano que pasó a dominar esta etapa fue el corazón. Tuve amores probables, algunos platónicos (que ridículo lo veo ahora a la distancia jaja pero yo me alucinaba en medio de una pela romántica) y otros de saque imposibles.
No hacía más que pensar en eso todo el día. Hubiera sido una mejor época si no hubiera cometido tantos errores como confiarme demasiado, o lograr un equilibrio entre el corazón y la razón, me desconocía hasta a mí mismo.
Felizmente no llegó a mi vida nadie con malas intenciones o que pudiera hacerme daño, porque de hecho que lo hubiera conseguido.
10. Etapa ... 'descontrol'
Terminaba el ciclo largo en el Cultural y estaba ya a punto de dedicarme completamente a estudiar en la Universidad, cuando conocí a unos amigos que eran bien 'movidos', gente mayor y bueno, obviamente acostumbrados a hacer cosas de gente grande.
Y nada, salidas nocturnas, las primeras juergas de verdad, las que van en serio, esas que no paran hasta que el cuerpo no puede más.
El bicho ya estaba sembrado y llegó a mí la etapa que creo por la que todos los hombres pasamos alguna vez, el descontrol sexual.
Pocos lo canalizan bien, ya sea por un tema religioso o de sus propios principios, pero la mayoría no para hasta llegar a buen puerto, hasta conocer a gente que quiera lo mismo que tú.
El otro día alguien me dijo que era como un vampiro recién mordido, excelente alegoría para ejemplificarlo, uno al que llaman neófito, que solo tiene sed y su único objetivo es morder. Y de pronto en tu cabeza no hay otra cosa que eso y tus acciones y reacciones van dirigidas a ese fin.
Cometí muchas burradas, creo que son pocos los que están preparados. Generalmente lo común es ir sin rumbo y lo llamo 'descontrol' porque tu parte carnal domina a la razón. Y entonces no hay nada más exquisito que sentirte un ser sexual, con toda la capacidad de obtener lo que quieres, con toda la capacidad de conquistar y ser conquistado. Es un estado de reconocimiento, de descubrimiento.
Tampoco es que fuera promiscuo, pero sí muchas veces me dejé llevar y hasta arruiné algunas buenas amistades por esa razón.
Y me di cuenta que la mayoría de las mujeres siempre hacen lo mismo. Dicen en el momento estar seguras que 'es un tema de solo una noche' pero creo que en su naturaleza está el atar, el vincular. Y sonaba el teléfono y empezaban a pronunciarse sentimientos y entonces yo iniciaba la retirada, porque sabía que no quería estar ligado a sentimientos, sino solo a sensaciones.
Desgasta? Sí, de todas maneras. El hecho de tener relaciones superficiales alimenta tu ego pero minimiza tus expectativas de encontrar algo duradero a largo plazo. Pero bah! que importaba, cuando te sientes joven eso no interesa.
Ahora viendo esta etapa a la distancia me doy cuenta de que si esta crisis actual me hubiera agarrado en esos momentos, pues mis reacciones hubieran sido otras, no habría existido la etapa blue.
Qué hubiera pasado! De todo creo yo. De todo...
cuando tienes sed, solo quieres saciarla.
Hasta que apareció Laura.
11. Mi etapa con Laura
Podría resumirla en tres palabras: tierna, verdadera y respetable.
Tierna porque hizo recuperar en mí el instinto de tranquilidad que había olvidado.
Verdadera porque siempre tuvimos claro lo que sentíamos
Y respetable, porque respetamos nuestros tiempos, fuimos con calma, vivimos cada etapa con tranquilidad.
Sinceramente, en determinado momento pensé que sería imposible, que no había forma de pensar en estar con otra persona que no fuera ella.
Laura alimentó mi vida, me hizo tomar decisiones importantes para mi futuro y a ella le debo mucho. Y en honor a eso es que ahora está libre y sé que será feliz.
12. Mi etapa break
No sé si considerarla una etapa, fue muy corta.
Ocurrió durante mi último viaje a Lima en el verano.
Noches interminables, risas, gritos, salir a caminar en la madrugada ... esa brisa del malecón que tanto extraño, la sensación de no tener reglas ni nadie a quien rendirle cuentas.
Y la música y mi música.
Sí ... era definitivamente el anuncio de que algo nuevo se venía.
Me gusta la libertad, mi libertad.
Y de pronto Richard y sus ojos y sus palabras y la noche en la playa
y su historia y la mía y lo que debía de suceder algún día, sucedió más tarde que temprano pero sucedió.
13. Etapa "blue"
La vivo ahora mismo. Me siento equilibrado, tranquilo, aletargado, como cuando tienes tanto sueño y de pronto encuentras el lugar preciso para dormir, un lugar cómodo, un descanso necesario.
Y esta sensación de haber vivido mucho, pero de no saber nada.
De llegar a un punto en el que el giro dado implica estar en pañales, no conocer nada y entonces me doy cuenta de que sí ... es importante esta etapa 'blue' para respirar, recargar fuerzas y volver a comenzar, además de tantear el terreno por el que muy pronto transitarás.
Esta vez por un terreno totalmente desconocido. Donde los protagonistas nunca más serán 'ellas', sino 'ellos'. Y ellos tienen sus propios códigos, sus propias formas de pensar, cada uno de ellos vive su propia etapa, y yo aquí, no sabiendo cuál será la siguiente.
Pero ya que, que llegue y punto, así como llegaron y se fueron las anteriores para que este post en algún tiempo, se siga ampliando.
Por ahora shhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh .... todo es blue...
...continuará ... jajaja.











