Últimamente me dicen que por estos tiempos soy su °°chico triste°° y de hecho, cada vez que lo hacen, reacciono de distintas maneras ... a veces me río y otras como hoy solo callo y admito que tal vez es cierto.
Las personas de mi trabajo son testigo de cuán distinto puedo llegara ser ahora del que fui en el verano. Lo quiere comprender, pero creo que muere en el intento. Le parece extraño, incomprensible, a veces no sabe como tratarme. Sé que me miran y se preguntan si en realidad el de antes no era otra persona.
Luego se dan cuenta de que el estado aunque bien arraigado es intermitente y no significa una pérdida del sentido del humor del que tanto disfrutamos los dos.
Luego se dan cuenta de que el estado aunque bien arraigado es intermitente y no significa una pérdida del sentido del humor del que tanto disfrutamos los dos.
Tienen razón, mi personalidad #1 es una correcta, disciplinada y hasta graciosa, pero llena de tristeza.
Y siempre lo hago notar, lo hago notorio cuando hablo o escribo. Ostento un condimento inoculado en mis venas o en mi composición personal que cualquiera puede olfatear a distancia. Pueden seguir llamándome triste, creído, alzado, "misterioso", depresivo, "drama queen" jaja o no ha faltado alguien sensible a quien le he dado miedo y se ha alejado de mí sin siquiera haber cruzado palabra.
Pocos aciertan en la palabra que dibuje cabalmente mi talante emocional actual.
El último sábado el tema de la unidad que empecé a dictar era sobre los estados de ánimo. Los norteamericanos, que son tan creativos e influyentes en popularizar sus términos y referirse a fenómenos y conceptos nuevos usan la palabra BLUE. Ellos dicen "I'M FEELING BLUE" no "I'm blue". Es más, la publicidad del instituto de la competencia tiene esta frase en sus banners.
Y creo que es muy adecuado este uso gramatical. No es que yo sea, es que yo estoy. De esta forma queda claro que se trata de una forma temporal y no de una forma de ser. Es un sentimiento transitorio, así como he tenido muchos otros a lo largo de mi vida. Sentirme blue responde a una naturaleza y disposición de todo ser humano.
Hay quienes me dicen que es normal sentirse así, otros en cambio me dicen que me deje de "webadas" y deje de dar la impresión de ser autista o que deje de fingir ser el típico ratón de biblioteca. A mí, que me importa poco sentirme normal últimamente (ya que mas da), me satisface en gran medida la palabra blue. Mi estado de ánimo es como un color, como uno de los matices de un cuadro de Van Gogh, un azul oscuro al lado de un ribete de amarillo. Ambos componen la armonía policromática de luces y sombras.
Parece que está vedado sentirse blue. La sociedad no nos lo permite. Somos los aguafiestas. Los seres queridos y amigos nos impugnan y estimulan de mil maneras a sonreír y andar de cascabeles por la vida. Quizás sea porque no soportan su incapacidad para consolar y compartir sentimientos adversos a los suyos. Quizás sea más fácil converger en la risa y en las explosiones de alegría.
Quieren desterrarnos a los tristes porque les recordamos infaliblemente que hay tristeza. Hay que mantenernos silenciados, que por favor no se nos escuchen nuestras palabras azules, que nuestros mínimos sollozos no arruinen el pastel de cumpleaños feliz. Hay que amordazarnos para que no se sepa que hay sufrimientos incurables, para que no les recordemos la muerte ni las tinieblas.
Todos nos hemos sentido blues. A muchos les repele ese estado y lo destierran en pocos segundos. Yo en cambio creo que llegué a acostumbrarme a lo largo de estos tres meses y precisamente en esta época de mi vida, lo he acogido como parte de mí mismo. El blue va bien con mi luto, con mi transición, con acostumbrarme a lo que soy y seré de ahora en adelante.
- Es bueno respirar Andréi, es bueno que te des tu tiempo. Es bueno que te reencuentres contigo mismo. Luego un día amanecerás y todo fluirá.
Es cierto, ya me ha pasado muchas veces antes con distintas circunstancias y motivos claro está.
Sin embargo, me miro en el espejo y me veo por fin, equilibrado, como el cuadro de "La noche estrellada" que hay en mi habitación. No me podrán añadir colores, no quiero que lo hagan, al menos no por ahora. Estoy hecho un blue esparcido en el turbulento horizonte de donde cuelgan espléndidas estrellas luminosas.
El paisaje se completa. La obra maestra estará aquí para ser mirada con detenimiento y recorrida por un dedo tibio de artista... uno que yo elija algún día.
Y sé que al amanecer el color blue habrá salido de mi vida para regresar algún día, probablemente. Mientras tanto disfruto de sentirme blue.
BLUE que es precisamente el color que llevo puesto hoy en mi vestimenta y que casi nunca uso pero ya que ... hoy se me dio la regalada gana y es más, lo usaré toda la semana en honor a mi estado actual, celebrando mi nueva y temporal sensación existencial.
Tracy se mató de risa cuando me vio con el polo azul ... dice que estoy peor cada día.
Estamos locos
... lo sé.







