domingo, 15 de diciembre de 2013

FIRE



El último sábado fue un día con mucha carga.

Me encontré en la mañana con Vlad!, a quien tengo la necesidad de ver con mucha frecuencia, ey decidimos ir al campo. 

Fue un buen paseo, la pasamos bien. Disfruto mucho el tiempo en el que puedo estar junto a él. Es demasiado necesario en mi vida. No es dependencia, es sentirlo cerca y alimentar así el estado en el que me encuentro: estar enamorado de él.

En cierto momento del trayecto, estuvimos hablando de algunos temas sueltos y yo tuve la poca afortunada inseguridad que me llevó a tener un ataque de enojo y celos que terminaron por ofuscarlo. Me siento frustrado cuando siento que recaigo en lo mismo una y otra vez. Me pidió que no lo juzgue y no lo quiero hacer, pero por momentos mi inseguridad es más grande que todo y vuelvo a lo mismo. Es absurdo, como si yo fuera perfecto o tuviera un historial pulcro. Es fatalista y además de eso, desequilibrado.

Tal vez el transfondo es que finalmente, para él puedo llegar a ser una experiencia más. Mientras que para mí, pues será 'la experiencia' de ese tipo y cuando me pongo a pensar lo afortunado que soy de haberlo encontrado, a él y su buena disposición me siento ridículo al haber tenido el 'ataque' que no me deja disfrutar cada segundo en su compañía.

Siento por él demasiado, es desbordante. Es un sentimiento demasiado intenso. Me gusta, lo quiero, lo amo y sí, lo deseo. Y este sábado tuvimos el acercamiento más fuerte hasta el momento. Tengo muchas ganas de estar con él y en determinado momento perdí la noción del tiempo y me entregué a lo que sentía en el momento. No pensé nada más que en tenerlo allí conmigo y ...

... de pronto en 5 segundos me inundaron sensaciones cual tsunamis. Todas la mismo tiempo. 

- El hecho de estar en ese lugar.
- El hecho de haber perdido el control de mí mismo totalmente durante varios segundos.
- El hecho de por primera vez sentirme realmente gay. Se que suena a una grave confusión pero no lo es, se trata de una experiencia que de haber querido que pase hubiera ocurrido hace muchísimo tiempo con cualquier persona pero precisamente sería un hecho de autoafirmación de aquello que logré aceptar y hablarlo con naturalidad durante el tiempo.
- El hecho de querer conjugar el amor y la pasión y el temor a que aquello que pasaba no estuviera ocurriendo movido por ambos aspectos.
- Y quizás la ilusa costumbre de hacer que la nueva experiencia sucediera en el tiempo y lugar correctos.

Pude respirar profundamente y detener todo.

Me senti más confundido cuando Vladimir me habló de 'rechazo' de mí hacia él. Cuando lo noté triste y preocupado por mi reacción.

Y la verdad es que lo que sentí es todo lo contrario a 'rechazo'. Y se que una buena experiencia de ese tipo es aquella donde el pensar 'tal cual' queda de lado por varios minutos. Pero me conozco también y se que la adrenalina me jala, me atrae y puedo disfrutar de ella, pero cuando me inunda puedo cometer errores grandes o pequeños y arruinar ideales.

Se que en cuestión de segundos hubieran ocurrido hechos que si bien iban a ser producto del amor que le tengo y el deseo y todo aquello, también iba a haber más tarde la sensación de 'no haber podido esperar'  que aquello se consume en una situación especial. Tiene una dosis de idealismo lo sé, pero total, es él la persona a la que amo. En la que pienso siempre y ocurra lo que ocurra siempre será él con quien yo haya experimentado aquello por primera vez. 

Los hombres somos impulsivos, animalescos, pero nuestros mejores recuerdos albergan mucho de sentimientos. Y quiero que con Vladimir hayan muchos momentos especiales. 

Me gustaría haberle podido decir en el momento todo lo que acabo de narrar, pero necesitaba ponerlo en palabras y pues no quiero tampoco que nuestro trato sea únicamente espiritual, porque si bien es cierto eso es lo más valorable que una pareja puede tener, mi sentir es quererlo en todos los demás aspectos y de hecho así lo siento. 

En la tarde durante mi viaje de regreso luego de cementar una corona, me di cuenta que debo poner mucho de mí para que nuestros momentos de tranquilidad sean duraderos pues soy yo el que reincide en alterar los ánimos. Debo sentirme seguro de él, pero sobre todo de mí. Creer que puedo serle un aporte. Esta convencido de ello. 

Yo sinceramente ya en este momento me siento totalmente seguro de lo que siento. No tengo ni un ápice de duda. Y muevo mi mundo y mi sentir para que las cosas salgan bien.

Pensando en ello también esta noche decidí poner las cosas en claro y de la misma manera ponerle fin a algo que le ha estado haciendo pensar mucho y desconfiar y alterarse. No quiero que sienta desconfianza porque es terrible vivir viendo la sombra de alguien más. Es atormentador. No hay nadie más importante que él pero ni de lejos dentro mío y es de hombres hacer las cosas bien y con sabiduría.

No quiero hacerle daño a nadie. Ni de manera directa ni indirecta. Es mejor ser claros. Es mejor no dejar cabos sueltos. La confianza de pareja se alimenta a través de demostraciones de amor, de decisión, de claridad. 

Fa es una buena persona, es alguien muy metódico en su vida. Que sabe muy bien cuáles son sus prioridades y por ello mismo, sabe que es lo que quiere. Es muy sincero, no esconde sus sentimientos. Le deseo lo mejor. Veo en sus ojos cierta tristeza y  soledad. Ha sufrido, ha llorado, sigue llorando, sigue sufriendo. Como muchos sufren, como muchos lloran, como muchos nos confundimos, como muchos nos ilusionamos. Ojalá que encuentre dentro de sí la decisión de agachar la cabeza y pedirle a Dios que guíe su vida y que encuentre a alguien con quien pueda ser feliz.

Tal como dijo Vladi, antes que gays, hay que ser hombres.

Y ser hombres y no cobardes es decir las cosas como son.

Siento por Vladimir mi amor creciente cada minuto.

Y aspiro que él vea en mis ojos ese fuego que va alcanzando límites inimaginables. Porque hace mucho dejé de sentirlo extraño. Sí, hoy que lo vi, sentí que es parte de mí y espero también ser parte de él. Lo amo.