martes, 24 de diciembre de 2013

IT'S CHRISTMAS TIME


No sé por qué las últimas Navidades despiertan en mí cierta tristeza, o nostalgia o reflexión y un poco de mea culpa.

Creo que son pocas las Navidades que he sentido realmente cálidas últimamente, es decir como una fecha acogedora más que comercial.

Por estas fechas la gente ilumina sus casas y ventanas. Arma sus árboles salpicados de nieve artificial en pleno verano peruano y se entrega a la magia de este acontecimiento anual. Dejé de ser niño y así como sigo fiel a muchos momentos y sigo teniendo muchas costumbres de niñez,  dejó de emocionarme la Navidad y toda su parafernalia. Por lo menos ahora, en este momento y no sé, creo que solo ando esperando el momento en el que yo mismo pueda tener mi propia casa o lugar y hacer mía cada fecha o momento especial y tal vez me vea también adornando y pensando en la cena y todo eso junto a la persona que elegí para acompañarme en la vida. 

Por ahora, gozo más viendo a mi hermano menor abrir sus regalos o viendo a toda mi familia junta y valorar el hecho de que no siempre los tendré a todos juntos. Que algún día estaré lejos de ellos o no estaremos completos. 

Entiendo la Navidad como una fecha espiritualidad, de reconocimiento y recordar el nacimiento de un hombre que cambió el mundo para siempre y muchos corazones. 

EN ESTA NAVIDAD, SOMOS NOSOTROS
LOS QUE TENEMOS QUE ADORNAR 
LA EXISTENCIA.

SACAR LO MEJOR DE DENTRO,
LIMPIAR LAS ACTITUDES
EMBELLECER NUESTRO ENTORNO
Y ENGALANAR EL ALMA.

LA RAZÓN ES SIMPLE:
VIENE UN INVITADO A COMPARTIR
EL HOGAR Y
NUESTRA HUMANIDAD,
HABITAR CON HUMILDAD Y SIN CONDENARNOS.

LLEGA JESÚS, A SER UNO MÁS ENTRE NOSOTROS,
A COMPARTIR NUESTRAS LUCES Y SOMBRAS.
A SALVARNOS DE LOS ABISMOS QUE POCOS
CONOCEN,
A ALIGERAR NUESTRAS CARGAS
Y A ANIMARNOS EN EL AMOR GENUINO.

LA NAVIDAD REAFIRMA QUE A PESAR DE TODO,
LA VIDA ES BELLA,
TANTO,
QUE DIOS MISMO QUISO VIVIRLA
COMO LA VIVIMOS LOS HOMBRES.

Feliz Navidad, que todo lo que hagamos, demos, recibamos y sintamos nos acerque a Dios.


Abracen fuerte a quienes los aman incondicionalmente, es una bendición poder contar con esas personas en nuestras vidas.