Hace algunos años, pensando en el futuro, imaginaba mi vida.
De hecho incierta, como es en realidad todo lo que no se conoce. Pero sí la ideaba conociendo más y viviendo mi propia historia.
Siempre supe que hacerlo implicaría sacrificios, como alejarme de la gente que me vio desde siempre, mi familia.
Volar.
Ser.
Y confieso que dentro de todo, pensaba con cierta tristeza en ello. Hubo un año en el que estuve a punto de viajar muy lejos y la idea de dejarlos era mi principal impedimento emocional. Finalmente el viaje no se concretó, así como tampoco el tener que separarme de ellos.
Ahora, en tiempos como este, en que muchas cosas han cambiado. En que mi vida ha cambiado demasiado, todo y todos ellos me empujan a querer salir.
Y esta vez, estar sin ellos... no sería fácil. Pero la idea ya no me duele, ya no me entristece, ahora es otra mi necesidad. Necesito ser libre, necesito ser yo y ser independiente, sería un alivio. Poco a poco se va convirtiendo en mi sueño.
¿Cómo cambian las cosas con el tiempo no?
La vida es sabia...
... y todos tenemos alas.
(Las alas se hicieron para volar)
La más grande rebeldía, es causada por la más grande represión.
