Hoy me encontré en la mañana con dos personas mientras iba al banco a hacer un pago. Estuve pasando por la puerta de la universidad que queda al frente de mi casa y mientras lo hacía pensé en Vladimir y su primer día del semestre y hasta se me ocurrió que tal vez estaba sentado en alguna de las bancas de la universidad donde solemos conversar, luego pensé que no, seguro estaba haciendo los trámites para matricularse. Pensé en mandarle un mensaje apenas tuviera saldo. Y un par de minutos después alguien me tapó los ojos riéndose. Era él que me había visto a lo lejos y corrió hasta donde estaba. Such a coincidence. Creo que lo atraigo con el pensamiento. Aunque tal vez no, lo que pasa es que todo el día pienso en él.
Luego me encontré por la Mariscal Castilla con Elizabeth, una amiga de la Universidad. Hace mucho tiempo que no la veía. Me dijo que el viernes sería su cumpleaños pero que lo festejaría el sábado. Me invitó pero le dije que no iria, aunque de todas maneras teníamos que juntarnos más adelante. Me preguntó si estaba bien y le dije que mas o menos. Como estábamos apurados tuvimos que despedirnos rápido, pero me advirtió que la próxima vez me quería ver sonriendo como siempre. Dijo algo así como que me debería sentir como un diamante .... y se me vino a la mente la canción de Rihanna.
Un diamante se forma a partir de un trozo de carbón y debe someterse a temperaturas y presiones altísimas a cientos de kilómetros bajo el manto terrestre, hasta que se convierte en cristales. Luego de ello, la actividad volcánica puede lograr que estos diamantes sean llevados a la superficie de la tierra por medio del magma y es a través de excavaciones que los mineros logran encontrarlos. Y aún después de todo eso, los diamantes aún no lucen como deberían, sino que deben ser limpiados y pulidos. Interesante no?
Luego me encontré por la Mariscal Castilla con Elizabeth, una amiga de la Universidad. Hace mucho tiempo que no la veía. Me dijo que el viernes sería su cumpleaños pero que lo festejaría el sábado. Me invitó pero le dije que no iria, aunque de todas maneras teníamos que juntarnos más adelante. Me preguntó si estaba bien y le dije que mas o menos. Como estábamos apurados tuvimos que despedirnos rápido, pero me advirtió que la próxima vez me quería ver sonriendo como siempre. Dijo algo así como que me debería sentir como un diamante .... y se me vino a la mente la canción de Rihanna.
Un diamante se forma a partir de un trozo de carbón y debe someterse a temperaturas y presiones altísimas a cientos de kilómetros bajo el manto terrestre, hasta que se convierte en cristales. Luego de ello, la actividad volcánica puede lograr que estos diamantes sean llevados a la superficie de la tierra por medio del magma y es a través de excavaciones que los mineros logran encontrarlos. Y aún después de todo eso, los diamantes aún no lucen como deberían, sino que deben ser limpiados y pulidos. Interesante no?
A pesar de todo eso, creo que no soy un diamante ni me gustaría serlo, los diamantes son fuertes, solo un diamante puede rayar a otro,
y pese a que lo canta Rihanna, los diamantes no pueden brillar, ellos solo reflejan la luz.
Y Dios nos ha dado a los seres humanos la capacidad de brillar.
En cuanto a mí, en este momento me siento opaco.
Necesito recuperar la confianza perdida... y me costará.
Igual haré de esta canción mi compañera de caminatas rumbo a la Universidad.
Igual haré de esta canción mi compañera de caminatas rumbo a la Universidad.
