lunes, 10 de marzo de 2014

ANGRY


De él me gusta casi todo, pero sí hay cosas puntuales que no las tolero, una de ellas es su impulsividad y desconfianza hacia mí.

Si se pusiera a pensar unos segundos antes de tomar cierta actitud, muchos problemas podrían ser evitados. Y es algo recurrente en él. 

Se deja llevar por sus primeras impresiones y asume conductas en base a sus propias conclusiones iniciales. Me di cuenta de eso desde que hablaba con él por el chat y se enojaba conmigo constantemente. O tras el episodio del árbol, su decepción hacia mí por un mensaje que nunca me llegó y su conducta posterior ... pasando por muchas otras veces hasta llegar a mi tardanza de ayer de media hora.

Hablando de eso, realmente tiene razón al molestarse. Y tiene razón también al reclamar que al menos una llamada hubiera sido un signo de consideración. Nos citamos a las cinco, intenté salir lo más rápido que pude, llegué casi media hora después y lo llamé para saber donde estaba varias veces, a él y a la amiga con la que debíamos salir, ninguno contestó y confundido regresé a mi casa.

Ya casi llegando, me llamaron para que vuelva, no entendí mucho. El tema es que cuando lo vi le pregunté por qué no me contestó y me dijo enojado que era el colmo, que me había estado esperando media hora parado como un tonto y que tenía que darse su lugar ... y ...podría haberse tratado de una discusión más como las tienen todas las parejas, pero ... wait wait wait...

... me remonté a aquellas semanas en las que al ritmo de posts y mensajes, me bombardeaba una y otra vez con sus acusaciones subliminales, actitud que ahora tras conocer su historia y conocerlo más, entiendo y comprendo, tal vez yo hubiera hecho lo mismo,  pero el ambiente de esos días 'post árbol' era denso y el aire de desconfianza ahogaba. Lo mismo sentí ayer cuando él me decía eso.

Le dije que la próxima vez me contestara y me dijera que ya me esperó demasiado tiempo y solo quería ir a su casa y pues yo en ese caso no habría tenido nada más que decir. Si me hubiera enojado o no, pues de todas maneras no contestando tampoco me puso feliz. Sigo pensando lo mismo. Sigo esperando que me diga las cosas, las buenas, las malas, las dudas que tenga. Debe acostumbrarse a hacerlo. No soy un extraño, o al menos él no lo es para mí. Entiendo que es sensible y que situaciones cotidianas lo hacen cambiar de humor constantemente, pero quiero que sea firme en sus decisiones. Si decidió irse porque esperó mucho, pues que lo diga, porque es su decisión y encima está justificada. 

Intento ver a esta relación como una más sólida cada día y creo que si bien esta vez él tuvo razón en molestarse, quiero que su actitud sea la de una persona molesta pero respetando el hecho de que yo para él no soy cualquier persona, sino su novio y que en medio del apuro por salir y entregar la llave y la llamada de la persona a la que le tengo que dar clases de inglés, se me fue el pensar en mandarle un mensaje o llamarlo. Ayer se lo expliqué, pero salió con que 'si no quiero verlo debo decírselo' lo cual me hizo enfurecer más porque él sabe, (yo sé que sí), cuanto lo extraño cuando no lo tengo cerca mío y que quiero verlo y hablar con él y lo importante que es para mí, así que cuando me dice eso me enoja mucho. Y como resultado, otra vez (para variar) nos peleamos delante de otras personas. De hecho, casi nunca cuando hemos salido en grupo hemos estado bien, algo demasiado curioso. Y es que siento que su forma de actuar cambia cuando solo está conmigo y es por eso es que cuando estamos con otras personas, se bloquea un poco intentando tener un balance. Igual y ayer en honor a la verdad lo noté más fresco y natural, durante muchos instantes deseé no haber estado con líos porque la verdad es que... yo al menos, hace tiempo que dejé de sentirlo alguien ajeno, ahora lo siento mío (aunque él siempre me repite que nadie es propiedad de nadie), es eso, lo siento mío y eso me da una confianza infinita. Porque noto en su mirada que ya no es la persona a la que miraba con nerviosismo en el Puente de Fierro. Sigo sintiendo alguna clase de nervios o emoción cuando lo tengo cerca, pero mi conexión con su ser es fantástica y trasciende a solo lo interno. 

Y algo más que observé ayer que muy aparte de lo de la tardanza es que su impulsividad lo lleva a hacer cosas que sabe que directamente van contra mí, que me harán sentir incómodo o me fastidiarán y las hace adrede, con alevosía. Por lo menos en un par de momentos me dieron ganas de pararme e irme porque deben haber límites y me sorprendo a mí mismo porque no suelo aguantar eso. No quiero esas actitudes en nuestra relación. No quiero que nos hiramos con esas acciones, no llevan a nada bueno. Por más enojo que haya. Quiero creer que es parte de su reacción 'de joven' y el tufillo de inmadurez que todos tenemos siempre. Ya mejorará, ya mejoraremos, me incluyo...